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Teleaborto, una práctica que se ha disparado en EE UU durante la pandemia

Se trata de una modalidad en la que especialistas recetan píldoras para abortar mediante el uso de la telemedicina y que también se ha impulsado en países como Canadá, Australia o Colombia. 

Teleaborto, una práctica que se ha disparado en EE UU durante la pandemia
Teleaborto. /  telabortion.org
Teleaborto. / telabortion.org

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Ibed Méndez

Ibed Méndez

La autora, IBED MÉNDEZ, es licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual. Escribe en MUNDIARIO, donde también coordina la edición AMÉRICA. @mundiario

Se llama teleaborto, es una práctica relativamente reciente que permite a especialistas recetar píldoras para abortar mediante el uso de la telemedicina, y se ha disparado significativamente en Estados Unidos durante el confinamiento provocado por la pandemia del coronavirus.

Una investigación de la cadena BBC Mundo revela que, de acuerdo con los datos de la organización de investigación de salud Gynuity (pionera en proveer un modelo de abortos médicos por telemedicina), las cifras de mujeres que han apostado a esta modalidad para terminar con el embarazo se han duplicado a partir del mes de marzo, cuando se implementaron las medidas de aislamiento en el país.

"Las pacientes me dicen que quieren evitar ir en persona a laboratorios o a consultorios médicos", cuenta la ginecóloga y obstetra estadounidense Maureen Baldwin, que trabaja para la Oregon Health & Science University (OHSU, por sus siglas en inglés).

El programa recibe el nombre de TelAbortion y, según detalla BBC, funciona de la siguiente forma:

> El primer paso es solicitar un ultrasonido para verificar que el embarazo esté por debajo o en las 10 semanas de gestación requeridas para recetar los fármacos, seguido de una consulta por videoconferencia.

> Con este requerimiento aprobado, las pacientes reciben un kit que incluye las dos principales drogas para abortar de forma médica: mifepristona y misoprostol. Los medicamentos son enviados por correo postal “acompañados de consultas por vídeo sin necesidad de estar presentes en un centro médico autorizado que dispense el tratamiento”.

> Los envíos de Gynuity han sido aprobados en el marco de una investigación científica avalada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE UU (FDA, por sus siglas en inglés); puesto que la normativa del organismo establece que la distribución del fármaco mifepristona debe estar limitada a proveedores certificados; y su aplicación a espacios médicos específicos. En resumen: esto significa que la droga no puede ser adquirida en farmacias por cualquier persona.

Es precisamente por ello que las pacientes que deciden apostar a esta práctica son tratadas como colaborados de estudio iniciado en 2016 con el objetivo de evaluar “la seguridad, estabilidad y accesibilidad” del enfoque de la telemedicina.

> Por último, los especialistas solicitan a las pacientes que confirmen que el aborto fue completado mediante alguna prueba médica, como un examen de orina (que también incluye el kit).

El programa está disponible solo en 13 estados y el distrito de Columbia, puede realizarse en las 9 clínicas alrededor del país que están afiliadas a la investigación y el costo del tratamiento de TelAbortion puede variar entre $200 y $750 dólares.

Sin embargo, la práctica no está exenta de la polémica en EE UU: un grupo de senadores del Partido Republicano, representantes de los conversadores estados de Luisiana, Oklahoma y Carolina del Sur, recientemente ha presentado un proyecto de ley para prohibir su uso a nivel nacional.

La ley buscaría prohibir el aborto mediante telemedicina y aprobar penas de hasta dos años de cárcel para el médico “que no haga una consulta presencial para examinar al paciente y proveerle de los medicamentos”. "Prescribir abortos químicos a madres por internet y sin un examen o sin siquiera verla en persona no es brindar un cuidado médico", apunta un comunicado firmado por el senador de Oklahoma James Lankford.

La propuesta defiende el teleaborto como una alternativa que solo debería ser llevada a cabo en caso de que "sea necesario para salvar la vida de la madre".

Mientras tanto, los especialistas que trabajan para la organización de investigación de salud Gynuity aseguran que la modalidad presenta un rango de complicaciones exactamente igual al de cualquier aborto médico. “El hecho de enviar por correo las pastillas no parece aumentar el riesgo de posibles problemas", ha subrayado Elizabeth Raymond, médica y portavoz de Gynuity.

Otros países que han dado luz verde a la práctica del teleaborto son Canadá, Australia o Colombia, además de otras naciones donde se ha impulsado con motivo de la pandemia. @mundiario