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MUNDIARIO

Bajo el signo de los dioses y el filo del cuchillo la corrupción que no cesa

Ni el inmenso poder de los poderosos dioses logró frenar la furia de don Quijote solo ante el peligro de los corruptos malversadores del régimen, disfrazados de molinos.

Bajo el signo de los dioses y el filo del cuchillo la corrupción que no cesa
Bajo el signo de los dioses, de Francisco Morales Lomas, Alcalá Grupo Editorial.
Bajo el signo de los dioses, de Francisco Morales Lomas, Alcalá Grupo Editorial.

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Francisco Vélez Nieto

Francisco Vélez Nieto

El autor, FRANCISCO VÉLEZ NIETO, es escritor, poeta y comentarista literario. Colaborador de MUNDIARIO. @mundiario

Esta nueva novela histórica entre la realidad y la ficción de Morales Lomas Bajo el signo de los dioses, acoge la escritura fina y amena que caracteriza la escritura del autor. Invitando al lector con este signo de los dioses a comparar las fructíferas malversaciones y ganancias para el bolsillo del Duque de Lerma, el hombre más que poderoso del reinado de Felipe III, que se hizo inmensamente rico con el arte de saber manejar el tráfico de influencias, la corrupción y la venta de cargos públicos. De aquí que su lectura permita al lector trasladarla a nuestra panorámica actual, ese mundo de “coge el dinero y corre, que viene ocupando un interesante espacio tanto en la literatura de nuestros días como en la del ayer no tan lejano. Paralelamente la historia representa, señala Morales Lomas, principalmente el homenaje a Cervantes que se le rinde, recordando a los españoles que tras cuatrocientos años seguimos en el mismo lugar y costumbre.

Y es que Miguel de Cervantes nos resulta cercano fruto de la habilidad y estilo ameno como es paseado de un lado a otro de la Corte por el narrador de la historia, logrando una mezcla entre los destacados políticos nobles, la Iglesia e Inquisición, junto los granados escritores del insuperable Siglo de Oro de nuestras letras, trajinando sus dichas, gozos y desventuras, alrededor de ese manco desafortunado en su vivir diario, pero fabuloso en lo creativo por los siglos, de los siglos, sin necesidad de ningún Amen. Aquí la capacidad y maestría del novelista, que discurre entre ficción y realidad por el entramado y enigmático mundo lleno de complejidades y luchas políticas por el poder.

“El guarda le dio un empujón en el hombro y le espetó eres carne de cuchillo” El personaje no era un preso cualquiera, pues se trataba de Rodrigo Calderón (Amberes, ¿1576? - Madrid, 21 de octubre de 1621), político español de estirpe noble, persona activa, ambiciosa y sin escrúpulos, que se convirtió en el hombre de confianza del Duque de Lerma. Siendo nombrado Conde de Oliva, "comendador" de Ocaña y secretario de la cámara, o lo que es lo mismo, secretario del rey. Además contrajo un ventajoso matrimonio con Inés de Vargas” Quien como protagonista real repasa la historia mientras esperas su trágico y cruel final por orden del Rey, volviendo con la memoria desde su cautiverio a protagonizar en retrospectiva todo ese capítulo de la España de 1598 y siguiente siglo, al servicio del Duque de Lerma, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, como su secretario. La llegada de Felipe III ha al trono español ese mismo año hizo que el Duque de Lerma, quien tuvo gran influencia sobre el rey, fuese nombrado grande de España y no menos odiado, dada su insolencia, por sus enemigos para quien el trabajo de Calderón resultó indispensable en sus manejos y ambiciones insaciables, que bien lo utilizó de chivo expiatorio con lo qua calmar las voces del pueblo. De aquí su arresto el 7 de enero de 1621 siendo salvajemente torturado hasta conseguir que confesase los cargos que contra él pesaban de asesinato y brujería. Confesó el crimen de Juaras, pero rechazó firmemente el resto de los cargos que le acusaban de homicidio y brujería. Los años de cautiverio, día a dia fueron empeorando hasta extremos dolorosos y escalofriantes por los métodos de torturas utilizados. Murió degollado en la plaza Mayor de Madrid el 21 de octubre de 1621.

Una a historia que embeleza al ser narrada de forma deleitable y envolvente por el número de personajes de variadas categorías sociales y literarias que toman vida juntos pero no revueltos de grandes hombres de letras, exponiendo con realismo y ternura la personalidad de Cervantes ilusión que le hizo “encontrarme por aquellas posadas a mis venerados don Quijote y Sancho Panza, de los que oí hablar en las tabernas porque alguien se había dedicado a anunciarlos como si fuesen ángeles que había de llegar de un momento a otro para participar en la buena nueva” perfecta definición del boca a boca por las clases populares protagonista como grandes difusores, verdadero poder mediático de la época, para dar publicidad con curiosas opiniones sobre el autor más mirado con menosprecio, envidia y putadas de sus propios colegas.

Todo por dar saludable vida a un considerado loco protagonista sublime, magisterio perenne de todos los tiempos habidos y por llegar. Enternecedora despedida, semejante al diálogo entre tan entrañable hidalgo y su fiel escudero en conmovedor adió la despedida final del final de El Quijote reacordando hazañas y aventuras. Pero volvamos a nuestro presente y abordemos el ayer junto con la actualidad de esta España empecinada en lo arcaísmo fe la cruz y la espada, negándose a reconocer que los molinos de viento son disfraces empleados por esos gigantes orwelianos que dominan el mundo y a los que don Quijote arremetió haciéndole frente a pecho descubierto con todas las consecuencias.