¿Te sientes inútil, pero que muy inútil? No te preocupes, ven a mi aldea

La aldea de Sona, este mes de julio, con su gran piedra central. Foto: Q. A.
Cualquier problema de salud, y de personalidad, se cura en una aldea.

No te preocupes; si crees que no vales para nada, que eres un inútil, ven a mi aldea, allí fijo que te curas. Te espero.

¿Te sientes inútil, pero que muy inútil? No te preocupes, ven a mi aldea

Yo te lo juro que para curarse de complejos no hay como mi aldea, y no porque allí estemos taladrados, que no lo estamos, que lo que estamos es aturdidos, que es distinto, sino porque allí, entre mis 11 vecinos… aquello es otra cosa. ¿Te sientes como que no vales para nada, que eres un no eres, un desecho de la vida, como te diría yo… un gusanillo, una miñoca… ?, ¡¡¡ pues nada hombre !!!, ven a mi aldea, que sales como nuevo, te lo digo yo.

Por ejemplo, tú tienes unas gafas Ray Ban o, vamos a ponerlo más fácil, unos calzoncillos con florecitas; pues tú en mi aldea eres pionero; sí, pionero, que es decir que eres el primero que ha llegado con ellos, que parece una tontería, pero no. Porque tú ya puedes presumir de haber enseñado a mis vecinos, al Ser Humano, con lo trascendente que es eso, lo que son unas Ray Ban o, cuando los cuelgas del tendal, los calzoncillos con florecillas, y eso te enorgullece, te hace sentir alguien importante y es como una terapia de choque para quien se siente mal.

Yo cuando instalé Internet y me di cuenta que era eso, el primero, el único en el mundo que había puesto tan avanzada tecnología en mi aldea, ese día fue especial, muy especial. Miraba al infinito como buscando un algo, observaba las casas de mis vecinos, las puertas, las manillas, las flores, la hojarasca… pensaba en la existencia del ser humano, en lo divino, en el más allá y en el más acá y me decía en un silencio total: «Dios, gracias Señor, gracias, soy el primero, soy pionero» y fue tal la felicidad que incluso creo que no oí a Maruja cuando al verme dijo: «¡¡¡¡¡¡ Jisandeeeeee !!!!!», aunque sí cuando añadió «¡¡¡¡¡ queres facer casooooo oh!!!»; pero no importaba, estaba tan ensimismado….

Pero a lo que iba, porque ser pionero es de alguna manera ser protagonista, pasar a formar parte de la Historia, aunque sea de una aldea, pero de la Historia, y cuando pasen los años y más años y alguien un día diga, por ejemplo: «¿Recordáis quién fue le primero que trajo un bolígrafo Bic de cuatro colores?», yo sé que todos dirán a una y con un grito no exento de emoción y éxtasis: «¡¡¡Guisande!!!», y eso… eso emociona.

Y a ti te puede pasar lo mismo. Que te apellidas Fernández… pues nada, cuando pasen los años y alguien pregunte: ¿Quién trajo por primera vez a la aldea unas katiuskas con elefantitos rojos?, todos dirán: «¡¡¡Fernández!!!, ¡¡¡Fernández!!!». Y esto lo mismo vale para un Fandiño que para un Álvarez, para un Gutiérrez que para un Loureiro o un García.

De verdad, sin compromiso, si te encuentras mal, no lo dudes, ven a mi aldea y seguro que eres pionero, que te encontrarás mejor, seguro que… «¡¡¡¡¡Jisandeeeeeeeeeeeeee, pero cómo se che ocurre pintar as patacas oh!!!!!!!». ¡¡¡Señor, qué éxtasis!!!, otra vez pionero y sin darme cuenta, sino es por Maruja… @manuelguisande

¿Te sientes inútil, pero que muy inútil? No te preocupes, ven a mi aldea
Comentarios