El sexo en el espacio es el mayor reto de los científicos

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Jennifer Lawrence y Chris Pratt en una escena de Passengers, película del género espacial del 2016. / Captura de YouTube.

Los investigadores e instituciones más importantes del mundo están preparando los viajes espaciales de grandes colonias humanas, pero están obviando un detalle. ¿El humano es capaz de reproducirse en el espacio?

El sexo en el espacio es el mayor reto de los científicos

Las películas de ciencia-ficción parecen tener más sentido con el pasar del tiempo. La tecnología, la innovación y los descubrimientos científicos están dando paso a cosas que el humano creía imposible hasta que ve materializar sus sueños más locos en la vida real. Empezando el 2017 los científicos descubrieron un nuevo sistema solar con planetas similares a la Tierra, muchas compañías planean empezar con los viajes turísticos al espacio y con la colonización del planeta rojo.

Pero a pesar de todas esas cosas buenas e increíbles, también hay cosas malas. El calentamiento global, la hambruna, los problemas con el agua y la electricidad o incluso el nuevo presidente de los Estados Unidos, son grandes problemas para la población humana y la Tierra. Descubrir como solventar todo es difícil, por eso viajar al espacio es muy importante para poder asegurar la supervivencia de la especie humana. Pero los científicos no han buscado la solución a la menara en que el humano pueda tener relaciones sexuales en el espacio con un campo de gravedad cero.

Hasta ahora, los astronautas que han visitado el espacio juran no haber tenido relaciones sexuales mientras estuvieron tan lejos de su hogar. Pero algunos valientes si han aceptado haber practicado la masturbación. En un artículo publicado en The Debrief, un astronauta ruso admitió haber practicado el ‘sexo manual’ en el espacio; también hay otro caso que corresponde a Ronald Garan Jr, el astronauta de la NASA que solo dijo que masturbarse en el espacio era posible.

Pero hay un punto interesante acá, y es que los científicos y las instituciones no se han preocupado realmente por saber cómo harán los cosmonautas para poder reproducirse. En el caso de los rusos, parece ser que proveen a sus reclutas de material pornográfico para poder ‘entretenerse'; pero en el caso de los americanos no hay registro alguno en el que esto sea posible, obviando por completo una necesidad humana.

La gravedad cero

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Escena de Passengers (2016), en donde la nave pierde su campo gravitacional y el agua de la piscina empieza a flotar. / Captura de YouTube,

Uno de los mayores problemas que tendrán que solventar los científicos es el de la gravedad cero, ya que es imposible practicar algún tipo de actividad sexual mientras se flota en plena nave espacial. Difícilmente los astronautas podrán encontrar un punto de apoyo que les permita efectuar los movimientos necesarios, esto se debe a la tercera ley de Newton que dicta que toda acción provoca una reacción igual en el sentido contrario, lo que es imposible en el espacio porque no existe una gravedad que mantenga sujetas y unidas a dos personas en un mismo punto.

El único avance que han realizado para poder solventar la situación, lo hizo una mujer que ni siquiera era científica. Vanna Bonta, que era una actriz y escritora italoamericana, creó el ‘suit 2’ un traje espacial con tiras de velcro que le permitía sujetarse a otro traje y así permanecer unidos. El traje fue probado por Bonta y su esposo, y aunque no lograron tener relaciones sexuales, confirmaron que pudieron besarse.

Cero oportunidades de erección

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Jennifer Lawrence y Chris Pratt en una escena de Passengers (2016). / Captura de YouTube.

Además de la incomodidad e imposibilidad de la gravedad, existe otro problema que deriva del primero. Al estar suspendido sin gravedad, la sangre suele ir a la cabeza y el pecho, dejando a los genitales con poco riego sanguíneo y afectando tanto al hombre como a la mujer.

Así mismo, los fluidos que expulsa el cuerpo humano en medio del acto sexual no caerían ni resbalarían, dejándolos en el mismo lugar en donde se producen. Por otra parte, la libido del hombre se ve disminuida por la caída descontrolada de los niveles de testosterona, el motivo de esto se desconoce, pero los niveles de la hormona vuelven a la normalidad cuando el astronauta regresa a la Tierra.

Otro problema que puede fastidiar el acto sexual tiene que ver con las condiciones de las naves espaciales, en donde los astronautas tienden a bombear menos sangre, ocasionando que el cuerpo carezca de fuerza. Así mismo, si un milagro ocurre y la mujer queda embarazada, el feto no podría formarse porque la gravedad afectaría su crecimiento.

Existen otros motivos, como el espacio reducido que tienen las naves espaciales o la prohibición de la NASA de los viajes en pareja. Pero el mayor problema que ahora tiene la humanidad, es que los científicos no están muy interesados en desarrollar métodos que le permitan a los astronautas tener sexo en el espacio, así que entre los cálculos matemáticos, físicos, químicos y miles de cosas más, también deben de considerar el sexo para poder perpetuar a la especie humana más allá de las fronteras terrícolas.

El sexo en el espacio es el mayor reto de los científicos
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