Sexo en la distancia: Una imagen caliente, imaginación, deseo y mucho morbo

Erotismo en imágenes
Erotismo en imágenes.

Definitivamente, es mentira que la distancia sea el olvido. Gracias a las nuevas tecnologías, la distancia puede llegar a enganchar aún más cuando hablamos de sexo. Aquí, un ejemplo.

Sexo en la distancia: Una imagen caliente, imaginación, deseo y mucho morbo

“En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación”

Octavio Paz

 

La distancia no tiene porque ser un obstáculo para la vida sexual de una pareja. Al contrario, podemos pasar un rato entretenido y muy, muy caliente si dejamos volar nuestra imaginación y jugamos con nuestro deseo. Jugar, esa es la clave. Interpretar las fantasías, las de ambos, a través de la tecnología. La vuelta a casa es aún mejor.

Textos, imágenes e incluso videos nos servirán para una sesión más que placentera. Veréis, vamos a jugar:

“Me puede el morbo por ver una foto tuya, quiero que me envíes mil hoy. Para que te vayas haciendo una idea de lo que quiero: me he quedado dormido en el avión pensando en ti, con esas medias de liga que tanto me ponen, y sin nada por debajo. Te agachabas y yo te lamía todo el cuerpo, sin que te movieses, tú sólo te agachabas y temblabas de placer. Tacones, medias, minifalda y te agachas”.

Plus de placer al jugar sólo con el sentimiento, no nos vemos, sólo nos sentimos. “Estás nerviosa porque no sabes ni qué, ni cómo, ni por dónde. Sólo notas mi lengua, unas veces por fuera, otras juega por dentro. Recorro tus piernas, tus tobillos y vuelvo a subir hacia tu entrepierna. Quieres que suba más rápido, o más lento. No sabes lo que quieres,  lo único que quieres es que no pare nunca. Así que sigo y sigo y estoy siguiendo ahora mismo. Mi lengua no para de moverse”.

Sube la temperatura, no hace falta que lo pida más, el juego funciona. Estamos convirtiendo ese momento en el que toca la llamada aburrida para contarnos lo que hemos hecho durante el día y lo mucho que nos echamos de menos por un momento de lo más excitante. Ninguno de los dos tiene nada más interesante que hacer. Así que lista, tacones, medias y falda agachada ante el espejo y teléfono en mano, disparas.

“Piensa en la última vez que te agarré por detrás y como dejabas que hiciese lo que quisiese. Hazlo ahora de nuevo. Quiero sentir como saborear toda tu piel entre las piernas mientras mis manos juegan buscando nerviosas cualquier zona que me vuelva más loco aún. Sentir como te poseo en cada rincón y que sientas como cada vez que muevo mis manos, o mi lengua, o mi cuerpo pegado a ti es para hacerte feliz y que sientas más y más placer.

¿Quieres ver lo que provocas? ¿Quieres que te muestre lo que tanto te gusta? Quiero ver como te agachas ya….ya no puedo parar. Explotaré cuando me envíes la foto. Mientras imagino lo que haré contigo tumbada sobre la cama, abrazándonos y durmiendo desnudos uno encima del otro hasta que tengamos hambre. Comeremos algo para saciarnos y volveremos al paraíso”.

Ante tal declaración no puedes dejar que el juego se acabe ahí, foto enviada.“Agáchate más, quiero verlo todo. Metería la cabeza ahí dentro y no la sacaría. ¿Cuánto tiempo hace que estamos juntos? Creo que no te he comido suficientes veces, ni hecho el amor suficientes veces. Creo que no me cansaré jamás. Cada vez es diferente, miles de imágenes se agolpan ahora mismo en mi mente, la última con más fuerza, tú delante de mi, sin querer parar de sentir como dominaba tu cadera, como te rendías al ritmo que marcaba, ¿te acuerdas? ¿lo notas ahora como yo lo noto?. Has despertado en mí un estado animal de continuo deseo, de hacerte el amor más y más fuerte, sueño con oír como susurras mi nombre, como pides más. ¿Te estás tocado?

Las máximas ganas, el máximo esfuerzo, todo el amor más salvaje, más intenso, es para ti. Estamos lejos, pero qué importa si estás al otro lado de este aparato frío que ahora mismo se derrite”.

¿Jugamos?

Sexo en la distancia: Una imagen caliente, imaginación, deseo y mucho morbo
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