Sexo a cambio de pan: el calvario de las refugiadas en Siria

Refugiada en Siria. Univisión
Refugiada en Siria. / Univisión

Un grupo de adolescentes han denunciado a la cadena BBC que los representantes de organizaciones como la ONU y algunas otras ONGs, retenían la ayuda humanitaria para forzarlas a tener sexo.  

Sexo a cambio de pan: el calvario de las refugiadas en Siria

Un nuevo escándalo por violencia sexual sacude Siria, involucra a trabajadores humanitarios y a la mismísima ONU. Un grupo de adolescentes han denunciado a la cadena BBC que los representantes de organizaciones y ONGs, durante años han retenido para ayuda humanitaria para forzar a las mujeres a tener sexo a cambio de comida.

La publicación da cuenta de un crudo y brutal relato, que pone al relieve la dramática extorsión a la que han sido sometidas miles de ciudadanas necesitadas. En ese sentido, las víctimas han explicado que los trabajadores y voluntarios "usaron la ayuda para someter a las mujeres y tenerlas como rehenes". Los distribuidores pedían favores sexuales a las mujeres -como pasar una noche con ellos- a cambio de servicios o pan.

Pero eso no es todo. A este bajo chantaje habría que sumarle otra pesada realidad: la ONU sabe de los abusos y prefiere hacerse de la vista gorda. En esa línea, la consejera en asuntos humanitarios y empleada de una ONG, Danielle Spencer, quien ha permanecido cercana a la ONU durante siete años, ha denunciado que esta práctica ha existido prácticamente desde el comienzo de la guerra en Siria y que la acusación "deliberadamente fue ignorada". "La ONU y el sistema en general han decidido sacrificar el cuerpo de mujeres", señala con indignación. "Alguien, en alguna parte, decidió que para entregar ayuda a más personas era aceptable que el cuerpo de las mujeres fuera usado, explotado, violado", disparó más adelante.

Mujer siria en un campo de concentración para refugiados. RR SS

Mujer siria en un campo de concentración para refugiados. / RR SS 

La denuncia resulta especialmente grave, sobre todo si se tiene en cuenta que existen reportes de la ONU que informan sobre violencia sexual por parte de trabajadores humanitarios a lo largo de los años. Uno en particular, editado por el Comité Internacional de Rescate, dejaba ver que el 40% de las mujeres y niñas en Dara y Quneitra habían sufrido violencia sexual mientras trataban de obtener ayuda humanitaria. 

La ONU ha dicho en reiteradas ocasiones que son conscientes de los abusos que se viven en las tierras más desamparadas, y que han aumentado los controles sobre sus empleados y adoptado una política de "tolerancia cero para el acoso sexual" para intentar evitar que este fatal fenómeno continúe ocurriendo. Pero al parecer los esfuerzos no han sido suficientes.  

El panorama es tan crítico y extendido en Siria que, según apunta la BBC, algunas mujeres se niegan a acudir a los centros de distribución de ayuda porque se ya se sobreentiende que quienes van aceptan “vender” su cuerpo a cambio de la misma.

"Una mujer que espera recibir productos esenciales para poder vivir, como comida o jabón, debe estar contenida y protegida. Lo último que necesita es un hombre que la chantajee pidiéndole que tenga sexo con ella a cambio de esa ayuda", denunció Danielle Spencer, la responsable de recolectar el testimonio de varias afectadas y de levantar la voz por las víctimas. @mundiario

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