Servicios de salud mental: ¿un beneficio al alcance de todos?

Depresión. / RR SS.
Depresión. / RR SS.

Un estudio de la agencia sanitaria de la ONU señala las desigualdades sociales y económicas, las emergencias de salud pública, la guerra y la crisis climática como las principales amenazas para la salud mental.

Servicios de salud mental: ¿un beneficio al alcance de todos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el pasado mes de junio su estudio titulado ‘Informe mundial sobre la salud mental: transformar la salud mental para todos’, un documento en el que se detalla cuál es el plan que deben seguir los gobierno, las instituciones académicas, los profesionales de la salud, la sociedad civil y demás interesados en el tema.

En este contexto, el estudio plantea que cerca de mil millones de personas vivían con un trastorno mental en 2019, incluido el 14% de todos los adolescentes del mundo. Incluso, señala que las personas con esta grave patología suelen fallecer en promedio entre 10 y 20 años antes que la población general.

Además, detalla que 1 de cada 100 muertes fueron por suicidio, el 58% efectuados por personas menores de 50 años. También, que los abusos sexuales cometidos durante la infancia y la victimización por acoso escolar son causas que inciden en la depresión.

De igual forma, señala que las deficiencias en la cobertura de salud mental son amplias en todos los países, pese a que los 194 Estados miembros de la OMS adoptaron el Plan de Acción Integral de Salud Mental 2013-2030, en el que se comprometen a transformar este flagelo.

¿Disparidad de género en la salud mental?

Para comprender mejor esta situación, MUNDIARIO entrevistó a la Dra. Llynier Tobía (@psiquiatips), médico cirujano especialista en psiquiatría y salud mental comunitaria.

Dra. Llynier Tobía, médico psiquiatra. / MUNDIARIO
Dra. Llynier Tobía, médico psiquiatra. / MUNDIARIO

- El nuevo estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud indica que la depresión y la ansiedad aumentaron más de un 25% en el primer año de la pandemia. ¿Este incremento se pudo haber evitado con la creación de un sistema de apoyo de parte de los Gobiernos de cada país?

- No te puedo dar una respuesta que sea un sí o un no absoluto. Evidentemente si hubiésemos creado sistemas de apoyo, si los Gobiernos hubiesen creado sistemas de apoyo durante ese primer año pues si se hubiesen podido prevenir muchas cosas, pero más se hubiese podido prevenir si desde antes ya hubiesen existido esos sistemas de apoyo.

- La OMS sostiene que el 71% de las personas con psicosis en todo el mundo no reciben servicios de salud mental. ¿Qué consecuencias podría generar esta situación?

- Lo que estamos viviendo. Las consecuencias son precisamente la gran cantidad de personas a nivel mundial con trastornos mentales, con situaciones de vida que alteran no solamente a sí mismo sino también su entorno, con situaciones de alteración en la sociedad y en el orden público en todas partes del mundo.

- El 77% de los suicidios producidos en 2019 tuvieron lugar en los países más pobres y vulnerables. ¿A qué se debe esto?

- Que haya una alta tasa de suicidios en estas naciones pobres y vulnerables tiene mucho sentido, pues en estos países incide la estabilidad económica y educativa de cada uno de sus individuos. Entonces, al no tener esta estabilidad y que las expectativas a futuro no sean favorables, que haya una incertidumbre de qué va a pasar conmigo en mi vida o incluso, en el caso de las personas mayores durante ese período de la tercera edad, el no tener la protección que les debería brindar cada Estado, es lo que aumenta la incidencia de ansiedad, depresión y desesperanza que conlleva al suicidio.

- La OMS calcula que cada año se suicidan cerca de 700.000 personas. La mayoría suelen ser hombres. ¿Por qué existe esta disparidad de género?

- Hay varias razones para que se hable de que la mayoría de los casos de suicidios suelen ser en hombre o que es más alta la incidencia en hombres que en mujeres. Las estadísticas no son del todo claras porque muchas veces no se registran los intentos de suicidio y el suicidio como tal. Pasan desapercibidos, no se notifican, entre otras cosas.

Sin embargo, son las mujeres quienes tienden a acudir más a la consulta de psiquiatría o buscar ayuda de salud mental que los hombres, entonces esta es una de las razones.

Los hombres por la parte social tienen esta idea preconcebida o estos mapas de que deben ser los fuertes, de que no pueden llorar, lo que les impide muchas veces acercarse a buscar ayuda en cuanto a la salud mental, mientras que las mujeres, aunque también hay tabú al respecto, suelen buscarla con mayor facilidad.

Por otro lado, aunque hemos avanzado en cuánto a las creencias y el desempeño de cada género, también suele ser el hombre el que muchas veces mantiene el hogar, lo que también afecta a nivel mundial.

Además de lo anterior, las mujeres suelen tener bastantes intentos, pero con elementos que tienen mayor posibilidad de fallar, por ejemplo venenos o elementos tóxicos, mientras que los hombres suelen hacerlo con armas de fuego o ahorcados, lo que hace más difícil que sobrevivan. Esto también incide sobre ello.

- El suicidio es la principal causa de muerte no natural en España con cifras que van en aumento cada año. ¿Es esta una epidemia silenciosa? ¿Cómo puede evitarse?

- Sí, nos estamos encaminando a una epidemia silenciosa y por eso es necesario que sigamos trabajando en la salud mental, que sigamos hablando al respecto, que rompamos tabúes, estigmas, paradigmas. Hay que hablar de la depresión, hay que hablar de la ansiedad, hay que hablar de lo común y frecuente que es que esto ocurra en todo el mundo, que es necesario buscar ayuda, que no se trata de ser débiles, que más bien una persona que pide ayuda, que dice necesito que me apoyen, que me acompañen, está mostrando fortaleza.

Por eso, es necesario crear conciencia en los gobiernos de cada país para que establezcan grupos de apoyo, métodos de prevención, donde se hable de la salud mental, donde haya posibilidad para todos de asistir a consulta.

Vías de transformación

Sin embargo, el documento de la OMS plantea una serie de recomendaciones  de actuación, que se agrupan en tres categorías catalogadas como “vías de transformación”.

La primera vía es profundizar en el valor y el compromiso que atribuimos a la salud mental aumentando las inversiones, garantizando los fondos, formulando políticas y prácticas basadas en la evidencia y estableciendo sistemas sólidos de información y seguimiento. Además, incluir a las personas con trastornos mentales en la sociedad para superar la estigmatización, discriminación y promover la justicia social.

Como segunda categoría está el reorganizar los entornos que influyen en la salud mental, como los hogares, las comunidades, las escuelas, los lugares de trabajo, los servicios de atención de salud o el medio natural fomentando la colaboración intersectorial reduciendo las barreras que impiden a las personas con trastornos mentales participar plenamente en la sociedad.

También aplicar medidas concretas a fin de mejorar los entornos para la salud mental, por ejemplo, tomando más medidas contra la violencia de pareja y el maltrato y abandono de niños y personas mayores; propiciando los cuidados afectuosos para el desarrollo en la primera infancia, estableciendo ayudas de subsistencia de personas con trastornos mentales, entre otros.

Y por último, reforzar la atención de salud mental cambiando los lugares, modalidades y personas que ofrecen y reciben atención de salud mental estableciendo redes comunitarias de servicios interconectados que se alejen de la atención de custodia prestada en los hospitales psiquiátricos y que abarquen un amplio espectro de atención y apoyo mediante la combinación de servicios de salud mental integrados en la atención general de salud; servicios comunitarios de salud mental; y servicios más allá del sector de la salud. @mundiario

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