La sanidad y el turismo en España, dos sectores de reconocida excelencia

Turismo de salud, la nueva apuesta del sector.

El mercado del turismo sanitario en España espera alcanzar los 500 millones de euros en el año 2015 y posicionarse, por tanto, entre los primeros del ranking mundial.

Pese a todos los pronósticos habidos y por haber y tirando de la hemeroteca, la sanidad española es considerada como una de las mejores del mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la sitúa en la 7ª posición de salud en el mundo y la revista Newsweek la coloca en 3ª posición, solo detrás de Japón y Suiza.

Así lo pone de manifiesto el informe 'Turismo de Salud en España', elaborado por la Escuela de Organización Industrial (EOI), con la cofinanciación del Fondo Social Europeo y la Secretaría de Estado de Turismo y presentado este jueves en Madrid.

El trabajo analiza la situación actual del turismo de salud en España y su potencial desarrollo, describiendo para ello las relaciones entre la oferta de salud española y la demanda turística internacional.

Alemania, Holanda, Reino Unido y Suiza son en este momento los principales países demandantes de turismo de salud, sobre todo de tratamientos "voluntarios" y "poco necesarios", relacionados principalmente con la cosmética y el bienestar, aunque la demanda de otros servicios como los  tratamientos odontológicos (sobre todo los ingleses), y traumatológicos (colocación de prótesis de rodilla y cadera por parte de los alemanes) están en incipiente crecimiento.

Tras alemanes, holandeses, anglosajones y suizos se sitúan los rusos y los pacientes procedentes de países árabes, que tienen un perfil socioeconómico medio o medio alto y que ansían, como los del grupo anterior, mucha cosmética y bienestar. Además de estos países, figuran en las tablas de demandantes de turismo de salud franceses e italianos, que quieren, sobre todo, tratamientos de reproducción asistida.

Perfil del turista

Con estos datos sobre la mesa, el informe señala que el turista de salud es un ciudadano de mediana edad, mayor generalmente de los 50 años, con un poder adquisitivo medio o alto, que prioriza seguridad y calidad, aunque, evidentemente, también busca buen precio, y que huye de las listas de espera de su país. Suele conocer España y también su sistema sanitario.

Si bien este turista demanda fundamentalmente tratamientos de bienestar (balnearios o spa), se desplaza también por cuestiones médicas que, en ocasiones, se complementan también con ese bienestar (estancia en un balneario tras una operación de rodilla, por ejemplo).

¿Qué hacemos mal ?

Con todo ello y aunque España reúne las mejores condiciones para convertirse en una potencia internacional del turismo de salud no se ha traducido en que nuestro país sea líder en la recepción de turistas internacionales con esta motivación. De hecho, en la mayoría de informes que analizan el turismo de salud realizados hasta la fecha, España no aparece como uno de los países de peso en el turismo de salud, y, a la vista de los datos, esta industria genera aún pocos beneficios en nuestro país.