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MUNDIARIO

La romería popular del Santiaguiño do Monte en Padrón

El 24 y 25 de julio, día del Apóstol, se celebra cerca de una ermita y de las enormes peñas. Suenan las gaitas, se disfruta de la comida al aire libre.

La romería popular del Santiaguiño do Monte en Padrón
"O Santiaguiño".
"O Santiaguiño".

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Juan Ramón Baliñas Bueno

Juan Ramón Baliñas Bueno

El autor, JUAN RAMÓN BALIÑAS, es colaborador y analista económico de MUNDIARIO, donde también escribe sobre el Camino de Santiago. @mundiario

El canónigo Gregorio funda una ermita sobre el lugar de predicación del Apóstol, en el monte antes llamado Burgo y ahora monte San Gregorio o Santiaguiño do Monte. Parte alta de Padrón oeste de la villa, uno de los pocos lugares según la tradición, ligados a la venida del Apóstol.

Se acede desde la calle Santiago (el inicio viene señalado mediante dos postes con símbolos jacobeos) por unas escaleras hacia el muro del convento del Carmen. Un nuevo poste señala el inicio de un empinado tramo, escaleras agrupadas de cuatro en cuatro, a la izquierda un alto muro de contención señala un Vía Crucis.

Muchos peregrinos subieron por estas escaleras de piedra entre las rocas, algunos de ellos de rodillas rezando una estación en cada parada, las escaleras terminan en un claro de la ladera.

En lo alto vemos la ermita, de estilo barroco siglo XVIII, construida en piedra de sillería. La fachada es sencilla, las pilastras de la esquina enlazan con la cornisa y cierran el frontón, tímpano curvo y espadaña plana de un cuerpo. Encima de la puerta de orejas, hornacina con el Apóstol. El interior es de planta rectangular, una sola nave y presbiterio. En el altar la imagen del Apóstol en posición sedente entre San Sebastián y San Gregorio.

En el siglo XV atendió la ermita la francesa Alicia d'Harcourt. La viuda del cambeador compostelano García Rodríguez también realizó esta misión. La casa del ermitaño se construyó detrás de la capilla para el cuidador. Es de estilo gótico tardío, siglo XVI, en piedra de sillería, planta cuadrada y ventana en el primer piso.

Bajando las escaleras delante de la ermita, nos conducen a la fuente abierta por el bordón del Apóstol debajo de la capilla. Los peregrinos beben desde siempre la fresca y cristalina agua.

A la izquierda de la ermita están las seis grandes rocas de granito redondas y superpuestas. Según la tradición desde allí predicaba el Apóstol, tenía el altar, refugio y cama. Después de subir los siete escalones hay una imagen del Apóstol peregrino y en lo alto un cruceiro.

Hacia el este y el oeste están tres agujeros que de chavales pasábamos: infierno, purgatorio y gloria. Según la tradición había que pasar tendidos entre los estrechos agujeros.

Una visita impres­cindible, lugar unido a la cultura gallega de las piedras prove­niente de los celtas, ahora culto jaco­beo a las piedras como las cinco huellas en el parteluz del Pórtico de la Gloria, el Santo dos Croques y el Pedrón.

Es un área de recreo, bonita zona con variado arbolado, mimosas, robles y eucaliptos, encima del muro se divisa una buena vista sobre el valle, enfrente el Monte de Meda, a la izquierda destacan las torres barrocas de la Esclavitud, más cercanas las piramidales de Iria Flavia, a la derecha las aguas del río Ulla discurren hacia la ría de Arosa.