Riesgos para la Corona en la reforma de la Constitución: Froilán, 'Príncipe de Asturias'

Froilán con su madre, la infanta Elena.
Froilán con su madre, la infanta Elena.

¿Por qué regla de birlibirloque si se elimina la discriminación no debería ser Elena la primera en beneficiarse? Y el simpático Froilán podría reclamarse 'Príncipe de Asturias'. ¿Por qué no?

Riesgos para la Corona en la reforma de la Constitución: Froilán, 'Príncipe de Asturias'

¿Por qué regla de birlibirloque si se elimina la discriminación no debería ser Elena la primera en beneficiarse? Y el simpático Froilán podría reclamarse 'Príncipe de Asturias'. ¿Por qué no?

Uno de los aspectos que ha retrasado que, hace tiempo, se haya abordado la reforma de la Constitución es el pavor que despierta en la Casa Real y en los partidos dinásticos, es decir PSOE y PP, todo lo concerniente a la Corona y que el referéndum nacional que requiere el proceso como corresponde a una carta marga “rígida” como la nuestra.

Ese temor se concreta en que los españoles, de alguna manera, aprovechemos la ocasión para expresar nuestra postura con respecto a la propia Monarquía, ya que se prefiere vivir en la ficción en que todos estamos de acuerdo en el modo que se resolvió imponernos la voluntad del general Franco, quien sólo responsable ante Dios y ante la Historia lo dejó atado y bien atado por lo que se refiere a su sucesor.

Y tal fue así que uno de los aspectos que es preciso reformar y que la Constitución asume en contra de sus propios principios de no discriminación en Derecho en razón del sexo, es la traslación de lo previsto en la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado de 1947 sobre la condición del “heredero del sucesor” que ha procurado que el actual Rey de España sea Felipe y no Elena.

Es evidente, por tanto, que la Corona no va a quedar al margen de la reforma y adaptación de la Constitución, aunque se aprovechen otras circunstancias para resolver este asunto. Plantearlo de modo exclusivo sería peligrosísimo, porque el resultado del referéndum podría resultar desastroso e indicativo de lo que piensan los españoles, especialmente los menores de 40 años.

Varias veces me he referido la modo en que se hurtó a los españoles el derecho a resolver como cuestión previa a la Constitución la forma de Estado y de su Jefatura, pese a que era en anhelo de los implicados en el Movimiento Europeo, del PSOE (del PSOE socialista de Indalecio Prieto), de las plataformas democráticas, y del propio aspirante al trono Juan de Borbón, cuestión a la que su consejero Calvo Serer dedicó un libro que reúne sus artículos al respecto. Claro que el padre de Juan Carlos cambió de opinión al respecto varias veces, ya que pretendía ser, al tiempo, árbitro y parte en el proceso que nunca se celebró.

Y también he recordado como se reforma la Ley Fraga, para aparenta que disponíamos de libertad de expresión, pero se mantuvo el secuestro administrativo (no judicial) de las publicaciones que cuestionaran la unidad de España, el papel tutor del Ejército o la Corona. Por lo tanto, llegamos al referéndum de la Constitución sin debate previo sobre otras alternativas que aceptar al Rey y al difusor Estado de las Autonomías, que hoy sabemos y lamentamos que fue un disparate.

Aunque la renuncia de Juan Carlos I, Rey emérito, cosa que no sabemos de dónde sale, porque en la Constitución no está, lo que lo convierte en rey virtual bis, y la actual campaña de propaganda gestual de la Zarzuela han amortiguado y disfrazado la cuestión de fondo, lo cierto es que no las tienen todas consigo y el temor a que los españoles podamos darles una sorpresa persiste.

Así que veremos cómo encajan, presentan y amoldan lo que atañe a la Corona en la reforma de la Constitución. Imagínense lo que pasaría si hay movimiento en el huerto donde se fabrican los príncipes y la consorte del Rey alegra la nación y enriquece el papel cuché con un varón. De todos modos, visto cómo se cosen y tejen aquí las cosas, ya lo arreglarían. Digo yo qué sería de ver una disposición retroactiva que mantuviera los derechos ya otorgados a la hija mayor del matrimonio Borbón-Ortiz. Pero en ese caso, en puridad, avanzaría la marginada Elena. ¿Por qué regla de birlibirloque si se elimina la discriminación no debería ser la primera en beneficiarse? Y el simpático Froilán podría reclamarse “Príncipe de Asturias”. ¿Por qué no?

Ya sé que todo esto es una ficción. Pero, ¿a qué resulta divertido? Además, ¿no es todo una ficción?

Riesgos para la Corona en la reforma de la Constitución: Froilán, 'Príncipe de Asturias'
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