La revolución feminista, aquí y ahora

Mujeres.
Mujeres sonriendo.

Ya nadie lo duda: la movilización de las mujeres por la igualdad real desborda el 8-M, fruto del empuje de las más jóvenes. Un mismo grito contra la desigualdad se oye en infinidad de países.

La revolución feminista, aquí y ahora

¿Una revolución feminista: aquí y ahora? Por fin, algo está cambiando. Se nota, se palpa, el ambiente en las calles, los comentarios, las conversaciones, el debate político y, por fin, la ansiada revolución feminista llega. Las mujeres han salido a la calle con más fuerza que nunca, demostrando que cuando todas juntas pisan en el suelo, la tierra tiembla.

Están hartas de las desigualdades en materia de empleo, en materia de salarios. Y bajo el llamado "techo de cristal" que impide que las mujeres puedan alcanzar todo el potencial en sus carreras profesionales y ocupar altos cargos, también están hartas de doblar turno laboral y doméstico.

Las mujeres están cansadas de que se menosprecie el trabajo femenino, porque, las mujeres cocinan desde hace siglos y son la mayoría de las peluqueras desde antaño, sin embargo cuando ellos entran en el gremio se convierten en los grandes chefs y transforman el oficio en un arte. ¿Hasta cuándo?

¿Por qué la huelga del 8-M?

Hay personas que se preguntan por qué hay que ir a la huelga este 8-M. La respuesta es porque si no lo hacemos estamos llegando a límites extremos, en los que las mujeres y menores asesinados sobrepasan toda la historia de terrorismo de ETA (42 largos años), y ésto teniendo en cuenta que sólo tenemos registro de datos desde 2003, ya que antes estaban considerados como crímenes pasionales.

Por lo tanto, el machismo, en su máxima expresión, se convierte en una masacre terrorista que expone a las mujeres a un peligro muy superior a cualquier otro terrorismo conocido.

Nuestras hijas merecen un mundo en el que salgan a la calle tranquilas, sin tener miedo, ni ser agredidas o intimidadas

Queremos eliminar los estereotipos masculinos que infectan la educación de nuestros hijos desde que son muy pequeños. Existe la necesidad de ampliar los roles masculinos y dejar que fluya en las personas de ambos sexos la personalidad sin prejuicios de género. Porque nuestras hijas merecen un mundo en el que salgan a la calle tranquilas, sin tener miedo, ni ser agredidas o intimidadas.

Si aún obteniendo una mayor proporción de mujeres que poseen estudios superiores respecto a los hombres, no ocupan puestos de dirección, ni participan de las grandes negociaciones o pactos de nuestro país, nos preguntamos: ¿cuánto talento estamos desperdiciando?

Recordaremos siempre que el 2018 supuso un antes y un después. Será digno de salir en los libros de historia, donde se contará cómo las mujeres rompieron su silencio y gritaron ante la injusticia y los recortes que los gobiernos de la derecha impusieron hasta llegar a un lamentable retroceso en derechos. Ahora es el momento de gritar ¡basta! Todas las que luchamos representamos a las descendientes de aquellas brujas que no pudieron quemar. @mundiario

La revolución feminista, aquí y ahora
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