Lo retro y lo vintage: parecido pero diferente

Decoración retro-vintage en un comercio de A Coruña.
Decoración retro-vintage en un comercio de A Coruña. / RR SS.
Es vintage una radio de los años ochenta que limpiamos y revisamos, e incluso volvemos a utilizar en el hogar, con la emoción que ello suscita.
Lo retro y lo vintage: parecido pero diferente

A menudo, sea en una conversación informal, sea en la publicitación de un producto, los términos vintage y retro se emplean de modo intercambiable.

No existe la necesidad de ir contra los usos y costumbres, ni contra el deseo de una marca de disponer de un vocablo u otro según la circunstancia y los intereses comerciales específicos.

Sin embargo, en puridad, lo retro y lo vintage son conceptos que, siendo parecidos, no son iguales.

El retro product o retro producto es el artículo diseñado con apariencia retro pero fabricado en la actualidad. Puede contar con un packaging, una estética e incluso una funcionalidad que se inspiren en el pasado o persigan su identificación con el mismo (Niemeyer, 2015: 91).

Por su parte, el producto vintage es aquel que es original del pasado y que a menudo se recupera o arregla con el fin de darle nuevamente uso; sea éste operativo o bien como adorno o complemento en un hogar, en un establecimiento o en el plano de la vestimenta personal.

En consecuencia, los variados artículos alimenticios que se entrevén en un supermercado con su envase o envoltorio reminiscente deben, a priori, ser tipificados como retro. Del igual modo, el relanzamiento de modelos de zapatillas deportivas o prendas textiles que fueron icónicas tiempo atrás; y también las cámaras fotográficas ―estilo retro― o los carteles publicitarios que siendo modernos hacen uso de imágenes antiguas que en su momento sirvieron para la promoción de una marca (véase el caso de Coca-Cola).

De otro lado, es vintage una radio de los años ochenta que limpiamos y revisamos, e incluso volvemos a utilizar en el hogar, con la emoción que suscita el identificarla con nuestra niñez. Es vintage una bicicleta con cuatro décadas de vida, que alguien conduce relajadamente por las calles de una villa, después de sacarle lustre y arreglar sus ruedas y frenos. Es vintage el bolso de una señora que redescubre en un armario, y que teniendo años y años parece propio para ser lucido según la moda ―o no moda― actual.

Diferencia entre retro y repro

Hilando incluso más fino, el profesor Stephen Brown (1999: 365) diferencia entre retro y repro. Siendo lo retro aquello que se remonta al pasado pero está actualizado a la tecnología y/o las funcionalidades del presente. Y repro lo que es una reproducción fidedigna, igual en toda su dimensión, del producto en origen que la compañía desea tornar a comercializar.

A modo de ejemplo, retro sería una nevera estilo años cincuenta como las que vende el fabricante italiano Smeg, pero que sin embargo cuenta con los cánones actuales de eficiencia y calidad. Es también retro un tocadiscos inspirado en los años sesenta, que ofrece además una entrada USB. Por su parte, una muestra de repro, serían las figuras de los populares personajes de ficción de He-Man Masters del Universo, que décadas después, la líder del mercado juguetero Mattel ha relanzado al mercado en el año 2020, haciendo uso del factor de atracción nostalgia.

En cualquier caso, como expresamos, la especificación teórica es una cosa y la realidad de la praxis empresarial y comercial es otra. Así, y aunque en puridad hablemos de conceptos diferentes, un fabricante de muebles o una casa de decoración, a menudo publicitarán su línea de artículos con estética del pasado, como vintage, aun siendo estos objetos retro o repro, pues para ese caso particular el vocablo vintage parece contar, en principio, con mayor significado y alcance. @mundiario

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