El responsable de la ayuda humanitaria de la ONU intentará mediar con los talibanes
El titular de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asistencia Humanitaria viajará a Afganistán para dialogar con el régimen talibán e intentar resolver el atasco en la entrega de asistencia vital.
Martin Griffiths, titular de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asistencia Humanitaria, viajará en los próximos días a Afganistán para hablar con la dirigencia del Talibán sobre la necesidad que revoquen la prohibición de que las mujeres trabajen en las organizaciones no gubernamentales dada la importancia de su labor en el terreno para distribuir ayuda vital a las comunidades más necesitadas y vulnerables.
Esta información fue confirmada por Ramiz Alakvarov, coordinador residente de la ONU en Afganistán, quien detalló que la visita duraría varias horas y tendría lugar en las próximas semanas. Mientras tanto, el personal humanitario evalúa el impacto de la medida, que ha implicado la suspensión temporal de algunos programas y que probablemente obligará a suspender muchos más.
Además, señaló que tanto la ONU como los socios están muy comprometidos “con la entrega de servicios que salvan la vida de la gente en Afganistán en las circunstancias más difíciles. Y es que, las necesidades humanitarias “son enormes y es crucial que continuemos con nuestra tarea”, dijo.
El funcionario de las Naciones Unidas declaró que la Organización ha planteado una serie de peticiones a las autoridades de facto, en las cuales se explica cómo esta prohibición afecta a cada uno de los sectores en los que son responsables. De hecho, puso como ejemplo el sistema sanitario, una arena en la que no es posible operar sin personal femenino, ya que las prácticas culturales de Afganistán vetan que un hombre hable, examine u ofrezca asistencia humanitaria a mujeres que no son parientes cercanos. Por ello, sostuvo una reunión con el ministro de Salud, en la que se acordó que “en ese sector no debería haber una barrera y que las proveedoras de servicios deben regresar a trabajar. Ahora, veamos en qué resulta esto y de qué forma se lleva a cabo”.
No se puede condicionar la ayuda
El coordinador residente recordó que los organismos humanitarios no pueden condicionar la ayuda. “No se puede condicionar el suministro de alimentos, asistencia médica a una persona que se está muriendo bajo ninguna condición. Y el otro elemento importante de la ayuda es que no se puede excluir a ningún género o a ninguna categoría de persona. Ese es el dilema y ese es el punto en el que nos encontramos, por eso estamos trabajando en una solución al problema”.
Alakbarov manifestó que la ONU estaría dispuesta a discutir las preocupaciones de los talibanes con respecto al uso del velo o hiyab, pues consideran que eso no impide que las mujeres trabajen, vayan a la escuela o participen plenamente en la vida pública. Sin embargo, destaca que el organismo no entregará asistencia “en un lugar y espacio donde se comprometa su independencia operativa, su imparcialidad o cualquier otro de sus principios operativos”. @mundiario