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MUNDIARIO

La reina Letizia despide a los olímpicos 'aletiziando' el uniforme de la selección

La reina de España acudió a despedir a los deportistas olímpicos. Lo desconcertante fue la sorprendente adaptación vedettista del uniforme español que lució Letizia.

La reina Letizia despide a los olímpicos 'aletiziando' el uniforme de la selección
Letizia en el aeropuerto con deportistas.
Letizia en el aeropuerto con deportistas.

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María Fidalgo Casares

María Fidalgo Casares

La autora, MARÍA FIDALGO CASARES, es Analista social y Crítica de arte y Literatura. Doctora en Historia por la Universidad de Sevilla, es Académica de la Historia de Andalucía y escribe en MUNDIARIO . @mundiario

Los deportistas olímpicos españoles partían a Río y los reyes Felipe VI y Letizia Ortiz se acercaron al aeropuerto de Barajas, en Madrid, para despedirlos y compartir impresiones e ilusiones ante el reto que les espera. Es algo que practican todas las familias reales europeas, en las que el apoyo a los deportistas es una constante. También es relativamente habitual que gobernantes y políticos se vistan episódicamente con la camiseta de sus selecciones por eso de la empatía, confraternización, identidad... en actos muy señalados.

Esta despedida era una ocasión más que idónea para que las tres mujeres de Zarzuela acudieran al aeropuerto ataviadas con las equipaciones españolas. Qué monas estarían la princesa y la infanta con las camisetas de España "haciendo patria" y acercando la institución al único evento español en el que sacar la bandera nacional no arrastra la sospecha de fascista. Muy bien por Letizia apareciendo como esa royal plebeya, cercana y profesional que tanto cacarearon y que tan poco se prodiga en estos supuestos.

Letizia 'aletizia' la equipación olímpica

Pues bíen. Letizia sí decidió ir ad hoc al evento y vestir al estilo de los deportistas...  Pero sí, los colores sí, pero como si fuera superior a sus fuerzas ir en calzado deportivo y con el aspecto de nuestras chicas más competentes, customizó el uniforme y lo pasó por un filtro vedettista.

Su tendencia al vedettismo la habíamos comentado en otras ocasiones, pero esta vez rizando el rizo en un uniforme olímpico tenía hasta mérito, aunque la prensa cortesana llamó sin sonrojo alguno a su aspecto "un look deportivo"... Como comprobarán que era todo menos eso, como mucho era una caricatura.

Letizia y su atuendo
Los reyes con deportistas olímpicos.

 

!Mamaíña!, que dirían los gallegos... 

De arriba a abajo. La  parte superior era roja como la de la selección, eso sí.... pero claro no se parecía nada, la de Letizia era una camiseta rojo pasión y no el polo ligeramente holgado que lucían las atletas.. Era ceñida. Y  lo más cantoso: vislumbraba un pectoral que exhibía casi de forma caricaturesca, como airbags, potenciados con una pose artificialísima de echar los hombros para atrás... Afortunadamente llevaba los brazos semitapados. (La exhibición fuera de contexto y estación de sus brazos de aspecto vigoanoréxico han desatado recientes comentarios en la prensa europea).

Continuemos con el pantalón blanco, de tela vaporosa. No marcaba por delante, pero sí por detrás dividiéndole las nalgas como una dama jamás debería hacer y menos una reina.

Pero ya el rematose fueron las sandalias. Muy deportivas, sí señor, puede ser,  pero no sabemos qué tipo de deporte. Tacón de aguja de dominatrix, rojo fuego y con tiras grecorromanas. Ideales para un evento glamouroso, pero incomprensibles en semejante evento y ocasión...   No era algo nuevo... con calzado similar se presentó ataviada de cuero en el empedrado Monasterio de San Millán en un acto académico matutino como comentamos en nuestro último y exitoso artículo dedicado a la reina Letizia en MUNDIARIO. 

El bolso también  era muy "deportivo"... Precisamente el menos indicado para el baño de efusivos apretones de mano propias de la efervescencia y la ilusión de la partida en busca de medallas:  una  carterita de mano de fiesta.

Estaba guapa de cara, la melena algo relamida, las pestañas postizas incongruentes, pero con una expresión extraña como cerúlea que dejaba vislumbrar hipotéticos nuevos retoques. Eso sí se hizo selfies muy simpática con todo hijo de vecino y se le vio muy contenta.

Ah!, ¿y qué pasó con las niñas?

Letizia prescindió de las niñas en la despedida a los deportistas. Frente al resto de las monarquías europeas que acuden con sus vástagos con mucha frecuencia, e incluso se ha comentado que alguna de las herederas tiene hasta agenda pública,  las nuestras hicieron mutis por el foro amparadas en esa privacidad que exige Letizia. Privacidad que en este caso va en contra de la institución (si son figuras públicas para los privilegios, también lo son para las comparecencias a la vista de los que pagan sus sueldos). En algún conocido foro de opiníon empiezan a llamarlas "las princesas holograma".

Especialmente sangrante  fue la incomparecencia de la Princesa de Asturias  en un  reciente acto de la fundación que lleva su nombre y que debiera presidir, dirigido a niños y adolescentes, sobre música. Letizia ha parangonado la educación musical de sus hijas y ha avanzado que la heredera toca el violonchelo, pero aunque era el acto más idóneo para la presencia de Leonor, fue ella sóla... también ceñida, exhibiendo brazos y vestida poco apropiada para el público juvenil al que estaba dirigido. Leonor tiene muchos privilegios y de momento muy pocas obligaciones que debería cumplir como hacen el resto de las herederas europeas. Durante la infancia de su padre y tías, sus imágenes se hicieron muy familares para los españoles, algo que contribuyó a la estima y el afianzamiento de la institución en épocas difíciles. 

Premios Nacionales de la Moda

En fin, ya no sabemos ni qué analizar... En los  III Premios Nacionales de la Moda, dedicados a la trayectoria de Roberto Torretta en el Museo del Traje en lugar de aparecer con un modelo de Torretta, que sería lo suyo, lo apropiado y lo profesional, apareció con un modelo de Zara de tiempos de MariCastaña, dando una "bofetada social" al gremio de los creadores de moda en uno de sus actos más identitarios... No en vano Torretta es directivo de la Asociación de creadores de Moda de España, presidida por Modesto Lomba. Según El Mundo su discurso fue desconcertante ya que describía un tipo de modisto que en absoluto tenía que ver con Torretta.

Fuentes apócrifas apuntan que este posible ninguneo a la profesión de diseñadores españoles podría ser una venganza mediática a las críticas veladas que se le hacen en el gremio por el inoportunísimo e indebido monopolio durante años de Felipe Varela y a su escaso apoyo a la moda de nuestro país, cuando podría haber sido un magnífico escaparate exterior de las firmas españolas. Como un prestigiosísimo diseñador lamentaba "sería impensable que el Rey afirmara que solo bebe Marqués de Riscal. ¿Cómo sentaría en el sector bodeguero este desplante al resto de los productores? Pues Letizia lleva años haciendo algo así.

También se cuenta que Letizia pudo vetar el posado de las modelos con ella... ¿Por?  Saquen sus propias conclusiones.

El papel de la ropa...
Y no se lo pierdan: cuentan que Letizia dijo en los Premios de la Moda a María Lemus, una de las galardonadas: "¡Qué guapa, qué estilazo. Si yo pudiera me encantaría ir a trabajar con gorra!". Y parafraseó a Virginia Wolf: “La ropa cambia nuestra visión del mundo y la visión que el mundo tiene de nosotros”. Pues, con gorra o sin ella, si su ropa cambia su visión del mundo y sabe que es la visión que tienen de ella... en casos como éste no sabemos como calificarla... dejémoslo de momento en desconcertante.