Es Nochebuena: Postal de Navidad a la deriva entre la infancia y la vejez

14 Dibujo de Marco de Angelis - Italia, fin de año, humor, gráfico
Dibujo de Marco de Angelis para estas Navidades.

Si la Navidad debería durar 365 días y la Nochebuena sus 365 noches; si cada amanecer debería ser Año Nuevo y cada anochecer la despedida de un Año Viejo.

Es Nochebuena: Postal de Navidad a la deriva entre la infancia y la vejez

Te engañas si pretendes encoger mi corazón en Nochebuena, rescatando el abeto del desván.

Perdona si no me dejo poner esa inyección de amor en vena con sobredosis de champán.

Mañana el mundo volverá a girar, como el tambor de esa pistola que empuñará la  humanidad  que juega a la ruleta rusa. Y millones de dedos apretarán el gatillo que mata impunemente, sin que a nadie se le borre de la cara la sonrisa.

No esperes que me deje seducir  por las bombillas que allá fuera han “tuneado” la ciudad.

Te ruego que no intentes descubrir por qué sigo en la trinchera en plena tregua de Navidad.

Viniendo para casa me crucé con centenares de pesebres que también esperaban impacientes la llegada de otro crío, con su María y su José ardiendo de fiebre, suplicando un humilde milagro para combatir el frío.

Más vale que no me hagas elegir entre el cinismo y la desgana, entre la ira y la piedad.

Quisiera no tener que decidir en qué lado de la ventana todo es mentira y nada es verdad.

La edad de la inocencia caducó cuando los buitres descubrieron la carroña que dejan los sueños que se compran con la VISA, y le dimos cuerda al reloj de la opulencia que nos ha ido desahuciando sin pausa pero con prisa.

Comprendo que no quieras compartir esta postal a la deriva que me ha dictado la niñez.

Tan sólo he tratado de emitir una factura con el IVA que ha acumulado mi vejez.

La guerra cotidiana estallará de nuevo el jueves, cuando marque el calendario el 26 y se dé por terminado el armisticio. Y vuelvan los activos al trabajo y, los parados a las colas, a esperar en soledad el  próximo espejismo  de un solsticio.

Tan sólo he tratado de salir aquí, a intentar separar el trigo de la paja y unirme al mundo para resolver un viejo dilema: Si la Navidad debería durar 365 días y la Nochebuena sus 365 noches; si cada amanecer debería ser Año Nuevo y cada anochecer la despedida de un Año Viejo.

Es Nochebuena: Postal de Navidad a la deriva entre la infancia y la vejez
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