La polémica del aborto se traslada del Congreso a los hospitales

Mujeres protestan en favor del aborto libre. /@FeminisPopAnd
Mujeres protestan en favor del aborto libre. /@FeminisPopAnd

Con la denuncia de una mujer que asegura habérsele negado practicar un aborto aumenta la presión para penalizar a quienes obstruyan ese derecho.

La polémica del aborto se traslada del Congreso a los hospitales

Marta Vigara es geriatra en el Clínico San Carlos de Madrid y ha denunciado que en ese centro médico se negaron a practicarle un aborto a pesar que esa había sido su decisión.

La denuncia que se hizo pública a través de la Cadena SER, ha llevado la polémica del aborto hacia los centros clínicos donde muchas mujeres dicen ser víctimas de acoso y hostigamiento por el simple hecho de querer abortar.

La discusión se hizo en la sede del Congreso donde el PSOE propuso la reforma al Código Penal para penalizar a quienes obstruyan la practica del aborto sanción que incluye el acoso y el hostigamiento contra estas mujeres.

Finalmente, la mayoría de los parlamentarios ha aprobado la consideración de la reforma con la negativa del PP y de Vox y es solo cuestión de tiempo para se apruebe la penalización contra quienes desdeñen el aborto.

¿Qué dicen los defensores de esta reforma?

La Asociación de Clínicas Acreditadas para la interrupción del embarazo, ACAI, ha realizado un estudio en el año 2018 sobre las percepciones de las mujeres que interrumpen su embarazo frente al hostigamiento de los grupos en las puertas de los centros acreditados para la IVE.

Según ACAI, “desde que se aprobase la ley orgánica de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo hasta la fecha, podemos afirmar que miles de mujeres se han visto increpadas, insultadas, coaccionadas, amenazadas…de algún modo. Teniendo lugar actos de acoso y hostigamiento en los centros de IVE con una periodicidad semanal en unos casos y diaria en otros, a lo largo de todo este tiempo”.

La Asociación recogió la opinión de unas 300 mujeres de manera aleatoria y el 89% declaró haber experimentado algún tipo de acoso, entre los que se resume, verbalmente, entregándole papeles, obstrucción del paso, mientras que la gran mayoría ha manifestado no sentirse ayudadas por estos grupos.

Las restricciones desde dentro de los hospitales

El acoso o las coacciones no solo vienen desde los alrededores de estos centros clínicos sino también desde dentro como lo ha denunciado Marta Vigara a Cadena SER.

Según su testimonio los ginecólogos le comunicaron que el pronóstico fetal era infausto, es decir, era muy difícil la viabilidad del feto, sin embargo, no accedieron a interrumpirle su embarazo porque en ese hospital todos los médicos son objetores de conciencia siempre que haya latido fetal.

“Decidimos que lógicamente por la criatura y por nosotros lo suyo era interrumpir la gestación. En ese momento me dieron el alta y me firmaron un documento dos ginecólogos donde decía que había riesgos extremos para el feto y riesgo extremo para la madre y con eso me tuve que ir a la oficina de interrupción voluntaria para el embarazo”, ha declarado.

La Ley del Aborto permite la objeción de conciencia, pero la misma dice la geriatra debe ser individual y no colectiva como lo sucedido en ese hospital.

Otra historia

Con el testimonio de Marta Vigara, la Cadena SER tuvo otro contacto con una mujer que también ha denunciado que en un hospital de Madrid no hacían interrupciones de embarazo.

La mujer ha dicho que acudió al hospital para una ecografía para saber el sexo del bebé y resulta que el diagnóstico ha sido “una espina bífida, muy grave, de mi hijo”. 

La gravedad del diagnóstico impulsó a la mujer junto con su marido a decidir no continuar con el embarazo. “Nos dijeron que necesitábamos una segunda firma de otro obstetra, con ese informe tenía que bajar a la Seguridad Social porque ellos no hacían allí la interrupción del embarazo”, ha revelado.

Laura Berja, la portavoz de Igualdad del PSOE, quien ha defendido la propuesta en el Congreso explica en una declaración a los medios que “la reforma persigue garantizar que ninguna mujer se sienta increpada o violentada cuando vaya a ejercer un derecho reconocido por ley, es decir, que pueda ejercerlo de manera libre, segura y respetándose su intimidad”.

La reforma ya ha sido aprobada, pero, en las siguientes semanas se realizarán las discusiones para incluir en el Código Penal las sanciones contra estas personas que se aglomeren alrededores de centros clínicos y que hostiguen a las mujeres que desean abortar. @mundiario

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