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Podría haber escasez de agua y alimentos en los próximos 30 años

Con las problemáticas que vive el medio ambiente, miles de millones de personas podrían quedarse sin agua y alimentos en los próximos 30 años. Así lo demuestra un nuevo modelo que indica cuáles son las zonas de la Tierra más afectadas.
Podría haber escasez de agua y alimentos en los próximos 30 años
Podría haber escasez de agua y alimentos en los próximos 30 años. / Jason Larkin
Podría haber escasez de agua y alimentos en los próximos 30 años. / Jason Larkin

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Cynthia Nuñez

Cynthia Nuñez

La autora, CYNTHIA NUÑEZ, colaboradora de MUNDIARIO, es graduada con honores de la carrera Tecnicatura en Periodismo, llevada a cabo en Argentina. Se ha especializado en temas de espectáculos, de manera destacada en series, cine y cómics. @mundiario

Podría haber escasez de agua y de alimentos en los próximos 30 años. Así lo informa el primer modelo que examina cómo pueden sobrevivir en conjunto la naturaleza y los seres humanos. A si vez, también determina que es probable que hasta 5000 millones de personas, sobre todo las que viven en África y Asia meridiona, sufran esta problemática en las décadas venideras ante el deterioro de la naturaleza. Cientos de millones más podrían ser vulnerables a un mayor riesgo de tormentas costeras graves.

La primera evaluación global sobre la biodiversidad, publicada a principios de año, dejó patente que naturaleza sufre un deterioro pronunciado. La actividad humana ha provocado alteraciones graves en más del 75 por ciento de la superficie terrestre del planeta y en el 66 por ciento de los mares y ha puesto a un millón de especies en peligro de extinción, según la evaluación mundial sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas.


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Por dicha razón, el bienestar humano depende de las aportaciones de la naturaleza, denominadas servicios de los ecosistemas. El nuevo modelo analizó tres de los servicios o aportaciones de la naturaleza: proporcionar agua potable, protección costera y polinización de cultivos. A raíz de esto, Chaplin-Kramer ha declarado en una entrevista que el modelo revela que el deterioro futuro de estos servicios afectará más a los habitantes de África y Asia meridional, ya que dependen de la naturaleza de forma más directa. Las personas en países más ricos pueden amortiguar las consecuencias mediante la importación de alimentos e infraestructura.

Para analizar el agua potable, el modelo cartografió las plantas que crecen cerca de lagos y ríos. A través de este modelo, el clima, la escorrentía y otros factores, puede calcularse la cantidad excesiva de fertilizante con nitrógeno procedente de los campos de cultivo que permanece en los cursos de agua. Aun así, Chaplin-Kramer explica que emplearon otros estudios que miden los niveles reales de contaminación para validar el modelo. @mundiario