Buscar

MUNDIARIO

Pfizer inicia la última fase de pruebas de su vacuna contra la Covid-19

La compañía informó de que planea producir hasta 100 millones de dosis para fin de año, y 1.300 millones para el final de 2021. EE UU gana más ventaja en la carrera científica mundial contra la pandemia.
Pfizer inicia la última fase de pruebas de su vacuna contra la Covid-19
Una prueba en fase 2 de ensayo clínico de la vacuna contra la Covid-19 / Pexels.
Una prueba en fase 2 de ensayo clínico de la vacuna contra la Covid-19 / Pexels.

La carrera científica global de 2020 es el nuevo campo de batalla de las guerras posmodernas que las grandes potencias libran para controlar el sistema económico mundial. La nueva arma es una jeringa que contiene el antídoto clave en la reversión de la peor crisis que la humanidad ha vivido en este agitado siglo XXI. Los países más poderosos del planeta buscan que esa dosis tenga el sello de su bandera, pero hay una que busca adelantarse por partida doble.

Y es que el laboratorio estadounidense Pfizer anunció que comenzó la última etapa de pruebas de su posible vacuna contra el coronavirus. Así como lo hizo la compañía farmacéutica Moderna, esta biotecnológica también inició su fase tres en ensayos a gran escala con más de 30.000 voluntarios, lo que coloca a Estados Unidos en una etapa de doble desarrollo para dos antivirales en los que el Gobierno de Donald Trump ha invertido más de 1.000 millones de dólares; US$800 millones para Moderna y más de US$200 millones para Pfizer.


Quizás también te interese:

La OMS pide a los jóvenes en todo el mundo “no bajar la guardia” ante la Covid-19


La empresa, que realiza la iniciativa en conjunto con la compañía alemana BioNtech, explicó en un comunicado que “en la fase participarán hasta 30.000 personas distribuidas en 120 locaciones a escala global. Entre ellas se cuentan 39 estados de Estados Unidos y otras regiones del mundo con amplia presencia del virus, como Argentina, Brasil y Alemania”.

La agenda económica de EE UU con la vacuna

Esto implica que Washington se enfoca en probar la vacuna en las principales economías de cada región: en América Latina, Brasil y Argentina; en Europa, su poderoso motor industrial, representado en Alemania. Por esta razón, la ventaja que tiene EE UU en esta carrera científica deja entrever que podría distribuir el antiviral siguiendo un orden geopolítico estratégico en los países más comercialmente sólidos de cada uno de los cinco continentes para luego venderla a las naciones periféricas del sistema capitalista que la Casa Blanca insiste en controlar de forma unilateral desplazando la influencia y la expansión de China y Rusia, que junto con Reino Unido también trabajan a contrarreloj en la vacuna contra el coronavirus.

“El comienzo de la fase 3 es un paso clave en nuestra búsqueda de proveer una potencial vacuna para luchar contra la pandemia de Covid-19. Y esperamos con ansias generar información adicional a medida que el programa progresa”, indicó Kathrin Jansen, vicepresidenta senior de Pfizer y directora del departamento de investigación y desarrollo de vacunas.

De hecho, Argentina se posiciona como uno de los primeros países de Latinoamérica que podría recibir la vacuna y los respectivos cargamentos en caso de que decida hacer transacciones por cuenta propia con la farmacéutica Moderna y Pfizer a través del Gobierno de Estados Unidos. Si esto ocurre, Washington comenzaría un proceso estratégico con el cual buscaría restarle influencia a la OMS y China en su gestión diplomática sanitaria de la crisis en la región.

Las autoridades sanitarias argentinas indicaron que ya se han inscrito más de 15.000 voluntarios para recibir la vacuna candidata y que la etapa de pruebas en el país comenzará el 3 o el 4 de agosto. Por lo tanto, en tan solo cuatro días, América Latina entrará en la fase clave que podría marcar el inicio del período de inmunización de su población contra la pandemia en medio de su peor crisis económica y social en 100 años.

El comunicado de Pfizer y BioNtech indica también que “si la vacuna produce resultados satisfactorios, las empresas buscarán la aprobación de emergencia de las autoridades sanitarias estadounidenses, donde está basada Pfizer, en octubre”. Esto marcaría un hito en la carrera científica y biológica contra la pandemia entre las grandes potencias, pues iniciaría un pulso muy parejo con Rusia, que aprobará su cuestionada vacuna contra la Covid-19 el 10 de agosto.

Millones de dólares para millones de vacunas que frenarán la pandemia

En ese caso, Pfizer también anunció en su comunicado planea producir hasta 100 millones de dosis para fin de año, y 1.300 millones para el final de 2021. La semana pasada, la empresa llegó a un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos para proveerle 100 millones de vacunas a cambio de casi 2.000 millones de dólares. El acuerdo permitirá al Gobierno adquirir un volumen adicional de 500 millones de dosis.

El primer suministro de vacunas tendría un costo aproximado de 3.000 millones de dólares para finales de año en Estados Unidos y algunos países latinoamericanos, mientras que su distribución hasta finales de 2021 acumularía una factura de 39.000 millones de dólares para varias naciones de América Latina y Europa, al menos para las que decidan hacer negocios con las farmacéuticas estadounidenses.

Pfizer y BioNtech están entre las varias compañías que lideran la carrera mundial por elaborar una vacuna segura y efectiva contra la Covid-19. Ambas agrupan a EE UU y Alemania en una especie de binomio o alianza geopolítica bilateral con la que buscan expandir la comercialización del antiviral estadounidense en la Unión Europea, que es el segundo mercado más importante de Occidente y se encuentra justo al norte de China, la segunda economía más grande del mundo.

Las compañía Pfizer anunció que su candidata arrojó “resultados prometedores en los ensayos clínicos preliminares en humanos”, al igual que los productos experimentales presentados por Moderna y AstraZeneca, que es una farmacéutica de Reino Unido. @mundiario