El pensamiento positivo como norma general de nuestra actitud

P Positivo
Mirar y ver las cosas desde otro punto de vista. / RR SS.

La aplicación del pensamiento positivo posee grandes posibilidades de mejorar nuestra salud, futuro y forma de ver las cosas que nos preocupan.

El pensamiento positivo como norma general de nuestra actitud

Pensar en positivo es luchar contra la ansiedad, y ¿qué es la ansiedad? La ansiedad es básicamente un mecanismo defensivo ante un peligro real o imaginario, puede derivar en angustia, y que se debe evitar. Es un mecanismo universal de activar las alertas como una fórmula de  anticipación y respuesta. Generalmente nos provoca preocupaciones, a veces, no reales, sino imaginarias, y estas preocupaciones, según el nivel, nos puede producir insomnio que , de ser prolongados debilitarían nuestro sistema inmunológico y de defensas; otras veces puede ser una actitud de  huir o por el contrario puede ser agresiva o mostrar un carácter de mal humor, el peligro llega cuando es autodestructivo de evitación, puede incluso llegar a la depresión.

Un ejemplo de angustia real puede provenir de tener que someterse a una próxima operación de la llamadas de riesgo, grandes operaciones de cualquier tipo, o la de someterse a sesiones de quimioterapia o diálisis, son peligros ciertos; en cambio, nuestra actitud ha de ser la de activar nuestro pensamiento positivo para reducir las consecuencias de la ansiedad y el malestar.

La ansiedad podría ser miedo al futuro, evitación de una situación amenazante, miedo al fracaso o al ridículo y a la humillación, un deseo excesivo de perfeccionismo para que todo salga siempre y perfecto nos producirá insafisación, o gente que solamente se conforman con ser sobresaliente en todo, o dejar las cosas para mañana y no afrontarlas, o convertirnos en víctimas necesitadas de compasión.

El pensamiento positivo es pensar que los problemas se van a solucionar favorablemente, para evitar tiempos de ansiedad, y en ver las cosas con otros ojos. El optimismo depende del punto de vista que tomemos para afrontar un situación como lo el dicho del: “vaso medio lleno o medio vacío”. Para ello requiere cambios en nuestro modo de vida, y aprender a razonar, para aprender a pensar con lógica y raciocino, porque muchas veces son montajes mentales imaginarios de un futuro previsible que nos montamos, que luego no llegan a suceder, porque, siempre, con el tiempo se van haciendo ajustes en las previsiones, y por otra parte el subconsciente también trabaja, incluso cuando no pensamos en el problema, e incluso en sueños. El pensamiento positivo es terapéutico equivalente a las vitaminas.

A veces, no podemos cambiar una mala experiencia que tuvimos con un amigo, familia o jefes, o temor a un examen o a una operación, pero lo que sí podemos hacer es cambiar nuestra actitud mental respecto a ellos. Puesto que no debemos esperar que ellos (los otro) cambien. El camino es aceptar. No se nace pesimista o negativo, sin que con la repetición de una forma de pensar, se educa a nuestro cerebro a que piense en la forma en que le hemos educado. Por lo tanto una educación infantil basada en la autoridad excesiva, premio y castigo represivo, y temerosa regañinas condicionan al niño a ser negativo. Responderá  como se le enseñó. Por lo contario es mejor educarlos en ser positivos y creer en sus propias posibilidades y porpio esfuerzo; otra asunto es regañarle en un momento determinado, pero si abusar, ni castigos físicos.

Se positivos supone aprende a reaccionar de forma serena y tranquila ante lo que pudiera parecer un problema insuperable  o inevitable. Uno de los pasos de bebé que debemos aprender es reconocer nuestros errores inmediatamente, aprender a personar a los que no ofendes, que es, si nos damos cuenta la oración del Padrenuestro, es como una guía para no ser rencorosos, vengativos, sentimientos que se pueden volver contra nosotros mismo por ir contra todo lo establecido: frustración. Otra aptitud es la de aprender a ceder, cuesta cuarenta años aprende a ceder ante los otros, o ante la pareja, o ante un subordianado.

Para ir educando a nuestro cerebro a ver mejor la vida, cada día, al bajar de la cama hemos de repetir varias veces dos frases: 1) “Hace un día maravilloso y yo estoy estupendamente”. 2) Todo saldrá bien",  aunque no sea cierto, la cuestión es engañar a nuestro cerebro. Hemos de distinguir que el ser son tres partes: cerebro, pensamiento y cuerpo. Si nuestros sueños están al alcance de nuestras posibilidades, seremos más velices, esto no quiere decir, que no optemos a grandes ambiciones. @mundiario

El pensamiento positivo como norma general de nuestra actitud
Comentarios