La pena y el dolor que invaden Santiago de Compostela se extienden a todo el mundo

Primeros momentos tras el descarrilamiento del tren en Santiago.
Primeros momentos tras el descarrilamiento del tren en Santiago.

Todos los grandes medios internacionales y jefes de Estado y de gobierno expresan su solidaridad con Galicia y con España ante este accidente que ha causado tanto daño a tanta gente.

La pena y el dolor que invaden Santiago de Compostela se extienden a todo el mundo

Este 25 de Julio, el día grande de Galicia, se ha convertido en un gran día de desolación, donde la tristeza se respira en el aire y en los corazones de la gente. Hasta el cielo llora por la pérdida de esas víctimas consecuentes de tan fatídico acontecimiento.

Hubiera sido un día donde los cielos, como cada año, se hubiesen cubierto de colorido, iluminando la capital de Galicia y llenándola de ilusión, alegría, admiración y expectación. Pero toda esa alegría se volvió tristeza, desesperación, indignación e impotencia. Lo que ocurre en un minuto cambia la historia para toda la vida, sobre todo la vida de aquellas personas que perdieron algún ser querido en este trágico accidente. A todos los familiares de las víctimas y a la gente que está luchando por su vida y recuperándose, poco a poco, solo cabe transmitirle toda la fuerza del mundo.

Estamos de luto y en Galicia lloramos por algo que marcará la historia del 25 de Julio, de nuestro Santiago Apóstol, para siempre. Mientras, la pena invade el espíritu peregrino de las calles de Santiago extendiéndose el dolor a distintas partes del mundo. Y en paralelo, todos los grandes medios internacionales y jefes de Estado y de gobierno expresan su solidaridad con Galicia y con España ante este accidente que ha causado tanto daño a tanta gente.

Una de las cosas más notorias ante la tragedia fue sin duda la solidaridad de toda la gente que se ha volcado en ayudar en todas las medidas que se requerían. Gente de aquí y de allá que se ha implicado al máximo ante las circunstancias.

Descansen en paz todas las almas que partieron en este desastre ferroviario y que peregrinarán como ángeles a Santiago de Compostela para permanecer en los corazones de todas las personas que hemos visto el sufrimiento y que podían ser cualquiera de nosotros o de nuestras familias. Al ponerse en su lugar, la noticia nos llega más hondo.

Mucha fuerza.

La pena y el dolor que invaden Santiago de Compostela se extienden a todo el mundo
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