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MUNDIARIO

La Pedra de Abalar constituye uno de los atractivos de la Costa da Morte

Alrededor del Santuario de la Virgen de la Barca, de profunda raigambre cristiana, perviven los mitos, leyendas e incluso los cultos paganos que rodean las singulares piedras de su entorno.

La Pedra de Abalar constituye uno de los atractivos de la Costa da Morte
Pedra de abalar y Santuario da Virxe da Barca. / Burricán
Pedra de Abalar y Santuario da Virxe da Barca. / Burricán

En Galicia existen muchas piedras que tienen la propiedad del balanceo pero la más famosa se encuentra en la Punta de la Barca, en Muxía (A Coruña), y es la renombrada Pedra de Abalar. Se trata de una losa de cerca de 9 metros de largo, con una anchura máxima de 7 metros y un espesor no superior a los 30 centímetros que, junto con otras (Pedra dos cadrís o Pedra do timón), conforman un entorno legendario, mágico y religioso.

La leyenda de la Virgen de la Barca es una de las muchas relacionadas con la Costa da Morte y relata que el Apóstol Santiago, estando de retiro en Muxía para rezar por los habitantes de Duio (Fisterra), tragados por el mar como castigo por rendir culto al sol y hacer oídos sordos al cristianismo, vio acercársele por mar una hermosa y majestuosa imagen que correspondía a la figura de la Virgen María a bordo de una barca, que resultó ser de piedra, para darle ánimos y ordenarle su regreso a Jerusalén. La Virgen desapareció, el Apóstol viajó a Tierra Santa y la barca se quedó allí como lo que es la Piedra de Abalar.

Desde que en 1978 un temporal desplazó la piedra rompiéndola en parte, aunque fue reparada varias veces con posterioridad, ésta no volvió a ser lo que era. Había estado balanceándose durante varios cientos de años adivinando el futuro y discriminando culpables de inocentes, según la creencia popular. La tradición habla también de su comportamiento caprichoso que la lleva a balancearse solo cuando quiere, a veces se suben a ella varias personas y no se mueve, en cambio en otras ocasiones una única persona consigue que se mueva e incluso puede balancearse por si sola.