Un paso atrás: Gambia aprueba un proyecto de ley para despenalizar la ablación

Imagen de una campaña de lucha contra la ablación femenina. / RR SS.
Imagen de una campaña de lucha contra la ablación femenina. / RR SS.
Esta medida ha generado preocupación y críticas por parte de defensores de los derechos humanos, quienes consideran que supone un grave retroceso en la lucha contra esta práctica nociva.
Un paso atrás: Gambia aprueba un proyecto de ley para despenalizar la ablación

El Parlamento de Gambia aprobó este lunes un proyecto de ley para despenalizar la mutilación genital femenina (MGF), prohibida en este país africano desde 2015. Aunque aún debe superar un último trámite, se trata del primer paso hacia un cambio legal que ha generado controversia en la nación.

De los 47 diputados presentes en la votación, 42 expresaron su apoyo a la derogación de la ley, mientras que cuatro se manifestaron en contra y uno se abstuvo. Esta decisión ha desencadenado una ola de críticas y preocupación entre quienes han luchado durante años para erradicar la MGF en Gambia.

La iniciativa para despenalizar la mutilación genital femenina surgió en 2023 por parte de un grupo de líderes políticos y religiosos encabezados por el imam Abdoulie Fatty, un predicador conservador. Este movimiento ha lanzado una campaña agresiva contra la prohibición de la ablación femenina, argumentando que la práctica está amparada por el Islam y que la legislación actual viola el derecho a la libertad religiosa.

Para muchos defensores de los derechos humanos y activistas contra la mutilación genital, la despenalización de esta práctica tendrá consecuencias devastadoras en Gambia y podría incluso tener un impacto negativo en otros países. Según Fatou Baldeh, activista gambiana, el debate en el Parlamento refleja una profunda desigualdad de género y la falta de representación femenina en la toma de decisiones políticas.

Nadie ha ido a la cárcel

De acuerdo con un informe de Unicef del 2023, el 76% de las mujeres gambianas entre 15 y 49 años han sido sometidas a la mutilación genital femenina. A pesar de que la ley aprobada en 2015, cuya intención es acabar con esta práctica dañina para la salud de las mujeres, establecía penas hasta de tres años y una multa de unos 773 euros tanto para quien la practique como para quien la “solicite, incite o promueva proporcionando herramientas o mediante cualquier otro medio”, hasta el año pasado nadie había ido a la cárcel.

La despenalización de la mutilación genital femenina en Gambia representa un revés significativo en la lucha contra esta violación de los derechos humanos y plantea serias preocupaciones sobre el futuro de la salud y la seguridad de las mujeres y niñas en el país. @mundiario

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