Buscar

MUNDIARIO

OMS: “La vida anterior al Covid-19 podría no regresar hasta 2022”

La pandemia de Covid-19 podría no llegar a ser una crisis endémica, es decir, instalada de forma natural y estructural en la población mundial o por regiones, sino que llegaría a ser un fenómeno volátil que podría ser controlado al 100%.
OMS: “La vida anterior al Covid-19 podría no regresar hasta 2022”
Soumya Swaminathan, directora científica de la Organización Mundial de la Salud (OMS) / CNN.
Soumya Swaminathan, directora científica de la Organización Mundial de la Salud (OMS) / CNN.

El sistema de vida posmoderno ha entrado en la fase de regresión más acelerada de su período desde que inició a partir de 2010, y ahora que estamos a punto de entrar a la segunda década del siglo XXI, la globalización y la nueva forma de interrelación masiva en las sociedades alrededor del mundo tendrán que mantenerse en una pausa relativa hasta que el ecosistema en el cual nuestra civilización funciona recupere su estabilidad natural, pues el objetivo de la humanidad es frenar el proceso de descomposición que desencadenó la pandemia de coronavirus.

Y es que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que es posible que “no sea hasta 2022 cuando el mundo pueda comenzar a pensar en volver a la vida anterior al Covid”. Así lo dijo este pasado martes la doctora Soumya Swaminathan, directora científica de la OMS en la sede del organismo en Ginebra, Suiza.


Quizás también te interese:

El coronavirus podría extenderse hasta 2022, según Bill Gates


Esto implica que la masificación de la vida social como la conocíamos en la era pre-pandemia no retomará su dinámica común mientras no se consolide la estrategia de contención epidemiológica basada en la supresión de los focos de transmisión que han generado rebrotes de coronavirus en las principales ciudades de países muy urbanizados y económicamente dinámicos como España, Francia, Alemania, Italia, Corea del Sur, entre otros. 

“Estamos mirando por lo menos al 2022 antes de que suficientes personas comiencen a recibir la vacuna para desarrollar inmunidad”, aclaró.

Entonces, el proceso de inmunización global estará estrechamente ligado al tiempo que la vacuna demore en causar un efecto inmunológico eficaz para que el volumen demográfico pueda garantizar un corte funcional en las cadenas de transmisión y así se logre suprimir la propagación del virus.

“Por lo tanto, durante más tiempo, tendremos que mantener el mismo tipo de medidas que se están implementando actualmente con el distanciamiento físico, el uso de mascarilla y la higiene respiratoria”, dijo Swaminathan, en declaraciones a periodistas durante una reunión virtual organizada por la Fundación de las Naciones Unidas.

La efectividad en el método de contención y de supresión de la fuerza de la pandemia dependerá de la disciplina que tengan las sociedades para adaptarse a la vida en medio de una crisis sanitaria y biológica a través de la nueva cultura global de la bioseguridad. 

“Eso tendrá que continuar después de que comience a aplicarse la vacuna, porque necesitamos que del 60% al 70% de la población tenga inmunidad antes de que comience a verse una reducción dramática en la transmisión de este virus”, dijo la epidemióloga Swaminathan.

Esa reducción dramática a la que se refiere la OMS consiste en una caída exponencial de la curva de propagación del SARS-CoV-2, que el virus que produce la Covid-19. Un debilitamiento muy marcado del ciclo de vida del coronavirus ocurrirá cuando se combine la inmunidad colectiva inducida, es decir, mediante la aplicación de la vacuna, con la prevención colectiva a través de la adopción de las medidas recomendadas por el organismo desde que estalló la pandemia en marzo.

“Tampoco sabemos cuánto tiempo protegerán estas vacunas; ese es el otro gran signo de interrogación: ¿cuánto dura la inmunidad? Y es posible que se necesite un refuerzo”, explicó.

La jefa científica de la OMS es contundente al afirmar que podría requerirse una inmunización doble o con refuerzo para así extender el ciclo de efecto de la vacuna en el sistema inmunológico de la población mundial, compuesta actualmente por 7.700 millones de personas.

Swaminathan agregó que “los funcionarios de salud actualmente buscan controlar el coronavirus que causa el Covid-19, en lugar de eliminarlo en este momento”.

Contener la propagación es clave para reducir las tasas de contagio y así bloquear las cadenas de transmisión para que, al no tener huéspedes donde alojarse, el virus pierda fuerza y  se extinga en cada foco donde se ha propagado dentro de cada ciudad y país del mundo.

“Si bien la línea de tiempo sigue siendo incierta y difícil de predecir, creo que es seguro decir que podría ser 2022 cuando comenzaremos a pensar en volver a la vida normal anterior al covid”, dijo Swaminathan.

De esta forma, queda en evidencia que el sistema de vida que hoy conocemos tendrá que acoplarse a la naturaleza de la adaptación a cada movimiento, interrelación o espacio donde un grupo social se desenvuelva, siempre con el objetivo de impedir consecuencias sanitarias en detrimento de la estabilidad económica, social, familiar y personal.

Swaminathan agregó que no cree que el coronavirus se convierta en un virus estacional a medida que pasa el tiempo, sino que podríamos esperar ver “altibajos en los casos y la transmisión”.

Por lo tanto, la pandemia de Covid-19 podría no llegar a ser una crisis endémica, es decir, instalada de forma natural y estructural en la población mundial o por regiones, sino que llegaría a ser un fenómeno volátil que podría ser controlado con medidas epidemiológicas a gran escala mientras llega la vacuna, que finalmente aplicará una reducción progresiva sobre este ciclo biológico para estabilizar la salud pública global y devolver a la humanidad las condiciones relativamente normales de su complejo sistema de vida. @mundiario