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La OMS dice que ya se ve “luz al final del túnel” con los resultados positivos de las vacunas anticovid

La humanidad busca recibir la panacea para revertir el desgaste socioeconómico, sanitario y médico que este pernicioso ciclo biológico ha inducido al trastocar su sistema de vida.
La OMS dice que ya se ve “luz al final del túnel” con los resultados positivos de las vacunas anticovid
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, y una dosis experimental de la vacuna contra la covid-19 / WHO.org
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, y una dosis experimental de la vacuna contra la covid-19 / WHO.org

La tercera pandemia más devastadora de la historia de la humanidad ha entrado en una fase que, pese a agudizar la expansión de su deterioro inducido sobre el sistema de vida global, podría comenzar a perder fuerza en la medida que la población mundial se inmunice con precisión y eficacia. Ese es el objetivo del organismo encargado de frenar y contener esta crisis global, pues de no hacerlo, sería el evento no bélico que más riesgo existencial y humanitario generaría para la civilización en todo el siglo XXI.

Y es que el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró este lunes que ya se ve “luz al final del túnel gracias a los resultados que se están obteniendo en los ensayos con las futuras vacunas contra la covid-19”.

Esto implica que la máxima autoridad sanitaria mundial mantiene una posición de optimismo y cautela al no variar su estrategia epidemiológica, salvo por el hecho de que ahora se opone a los confinamientos masivos, pero insistiendo en la implementación de las medidas de bioseguridad como políticas sanitarias de Estado, que ayudar a suprimir la velocidad con la que el virus se propaga en todas las sociedades. 

El desarrollo científico avanza en el contexto de una carrera global por la patente y distribución de la vacuna que deberá inyectar un amplio volumen de anticuerpos en la estructura celular humana. La farmacéutica británica AstraZeneca informó hoy en un comunicado que la vacuna (AZD1222) que desarrolla con la Universidad de Oxford ha demostrado una eficacia del 70% contra la Covid-19. Es decir, este antiviral tiene una capacidad potencialmente aceptable de generar inmunosupresores para bloquear las proteínas infecciosas del patógeno que se insertan en los receptores de las células T de la persona contagiada.

Este anuncio se suma al realizado por la compañía Moderna y la farmacéutica Pfizer, que han asegurado que la vacuna que están desarrollando presentan una eficacia de más del 90 y 95 por ciento, respectivamente. 

Por lo tanto, no se descarta que los Gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido se enfoquen en ganar la expansión geopolítica que tanto buscan con esas vacunas mediante su distribución comercial paralela a un suministro humanitario enmarcado en el programa de la OMS, el Fondo COVAX, para garantizar el acceso equitativo de las dosis. De esta forma, ambas potencias podrían adquirir una mayor influencia diplomática y así captar nuevos mercados a través de este producto, que es el más cotizado de la economía mundial en este convulso año. 

"Con las últimas noticias positivas de los ensayos de vacunas, la luz al final de este túnel, largo y oscuro, se está volviendo más brillante. Ahora hay una esperanza real de que las vacunas, en combinación con otras medidas de salud pública probadas y comprobadas, ayudarán a terminar con la pandemia", ha dicho Tedros.

El uso extendido de las mascarillas, el lavado de manos, el distanciamiento social y los protocolos de regulación de los aforos, aglomeramientos y altas densidades demográficas en lugares públicos, forman parte del conjunto de medidas que cohíben la probabilidad de que los rebrotes ganen fuerza, al tiempo que permiten ganar tiempo a las autoridades gubernamentales de cada país para coordinar su respectiva plataforma interna de suministro de la vacuna. Con cadenas de transmisión debilitadas y el 40% de la población de cada país vacunada inicialmente, la pandemia comenzará a perder tamaño hasta que pueda ser erradicada a finales de 2021 o principios de 2022.

"Todo gobierno, con razón, quiere hacer todo lo posible para proteger a su población. Pero ahora existe un riesgo real de que los más pobres y vulnerables sean pisoteados en la estampida de las vacunas", ha avisado el director general de la OMS, tras recordar la puesta en marcha, el pasado mes de abril, del 'ACT-Accelerator'.

La OMS busca generar un estado de conciencia social y una matriz de opinión pública basada en la urgencia de no crear sectarismos ni focos de desigualdad estructural en la “nueva normalidad” entrante del boom comercial-logístico de las vacunas, pues los países desarrollados probablemente tendrán suministros más rápidos si la distribución del antídoto se privatiza por parte de las grandes compañías farmacéuticas como Moderna y Pfizer en Estados Unidos o AstraZeneca en Reino Unido, mientras que los países subdesarrollados y pobres dependerán del plan humanitario de vacunación diseñado por la UNICEF y la OMS.

La humanidad busca recibir la panacea para revertir el desgaste socioeconómico, sanitario y médico que este pernicioso ciclo biológico ha inducido al trastocar su sistema de vida. @mundiario