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La OMS advierte de un “serio problema” si se relajan las medidas contra la pandemia

Sin duda, se trata de que los países inviertan en la cultura de la prevención a través de la comunicación eficaz como herramienta para recuperar la normalidad relativa mientras la humanidad espera por una vacuna.
La OMS advierte de un “serio problema” si se relajan las medidas contra la pandemia
Dos médicos atienden a un paciente con Covid-19 en la unidad de cuidados intensivos de un hospital en París, Francia / Pixabay.
Dos médicos atienden a un paciente con Covid-19 en la unidad de cuidados intensivos de un hospital en París, Francia / Pixabay.

La tendencia global en la administración de las poblaciones se ha enfocado este año, básicamente, en confinar y aislar las movilizaciones sociales-urbanas que puedan ser factores contraproducentes en la lucha frente al ciclo biológico pernicioso de la Covid-19. Sin embargo, la permisividad de los Gobiernos en naciones muy dinámicas y con altos índices de consumo, puede ser el detonador de incluso una tercera ola de la pandemia de coronavirus, pues ya se registra la llamada segunda ola por los rebrotes en países que reactivaron sus economías tras salir del confinamiento, como España, Alemania, Francia e Italia. 

Y es que Hans Henri P. Kluge, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, ha advertido a los países europeos que “la relajación de medidas para contener la transmisión de la COVID-19 puede provocar que se produzcan entre cuatro y cinco veces más muertes que las registradas en el mes de abril”.


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Esto implica que el costo social y humanitario de liberar las zonas demográficas del aislamiento pese a tener rebrotes de Covid-19, podría expandir las cadenas de transmisión del virus debido a la acelerada actividad económica y comercial que producen las movilizaciones sociales en grandes centros de consumo como Madrid, París, Londres o Berlín, donde el sistema de vida es prácticamente imparable en cuanto a la movilidad urbana.

“Está aumentando el número de casos diarios y la presión hospitalaria. Así, el coronavirus se ha convertido en la quinta causa principal de muertes y se alcanzan cifras que rondan los 1.000 fallecidos diarios. Además, Europa registra la mayor incidencia semanal de positivos desde el inicio de la pandemia, con casi 700.000 casos notificados”, explicó el médico belga delegado de la OMS.

El mensaje de la autoridad sanitaria global es que se está produciendo un foco de mucha presión sobre los sistema sanitarios en Europa, que a pesar de ser de los más modernos del mundo, ha tenido picos en las tasas de ocupación de camas de cuidados intensivos. Esto se debe a la proporción de movilización social que se traduce en nuevas tasas de contagio, sobre todo en segmentos más jóvenes de la población, lo que expande el problema de salud pública a un espectro más amplio de la sociedad y se ve reducida la fuerza de trabajo. 

"Los casos confirmados ahora han superado los siete millones, pasando de seis a siete millones de casos en solo 10 días. Durante el fin de semana, se alcanzaron nuevos récord con totales diarios que superaron los 120.000 casos por primera vez, tanto el 9 como el 10 de octubre", detalló el funcionario sanitario.

El viejo continente sufre ahora las consecuencias de haber levantado las cuarentenas de forma un tanto precipitado, aunque se encontraba en el umbral de una presión y fatiga social muy profunda por el impacto de la paralización de la economía en las familias y su consumo básico para la subsistencia, lo que a largo plazo, de mantener los confinamientos, hubiese generado focos de crisis socioeconómicas tal y como ocurrió en algún momento en España, donde en su capital, Madrid, llegaron a verse largas filas de ciudadanos esperando para recibir comida en bancos de alimentos. 

A pesar de ese contexto, Kluge reconoció que la situación actual es “diferente de la que hubo en marzo, ya que se detectan el doble o el triple de casos y hay hasta cinco veces menos muertes”. Aunque también insistió en que “el virus no ha cambiado ni se ha vuelto más o menos peligroso”.

Es decir que, hasta ahora, no se han registrado mutaciones del SARS-CoV-2, el virus que produce la Covid-19, lo cual podría ser un factor fundamental en el control de las cadenas de transmisión, el grado de sintomatología y la tasa de riesgo de contagio si se mantienen las medidas de bioseguridad como protocolos sociales cotidianos enmarcados en leyes que puedan implementarlos a modo de nuevas reglas civiles en el actual sistema de vida alterado que vive la humanidad, sobre todo en zonas tan desarrolladas como Europa. 

"El rebote de la curva epidemiológica es mucho mayor, pero la pendiente es menor y menos fatal por ahora, si bien tiene el potencial de empeorar drásticamente si la enfermedad se propaga de nuevo a cohortes de mayor edad después de tener más contactos sociales en interiores", añadió.

Por lo tanto, el objetivo de la estrategia de contención epidemiológica de la OMS es reducir y minimizar lo más que se pueda la actividad social en espacios cerrados. Para ello, los Gobiernos podrían emitir decretos de prohibición de eventos o reuniones en infraestructuras con poca ventilación, algo similar a lo aplicado con los estados de alarma, pero esta vez con focalización logística en esa restricción específica. 

El ejecutivo de la OMS enfatizó en “la necesidad del uso de mascarillas, mantener el distanciamiento social, además de realizar controles estrictos en las reuniones”. “Si se llevan a cabo estas medidas, se pueden salvar hasta 281.000 vidas antes del próximo día 1 febrero en los 53 estados miembros de la Región Europea de la OMS”, dijo. 

Esas cifras se desprenden de los análisis estadísticos del organismo basados en la probabilidad del deterioro humanitario-social proyectado con y sin las medidas de contención de la pandemia, que son las medidas de bioseguridad recomendadas desde el inicio de la crisis global en marzo. 

"Estas proyecciones no hacen más que confirmar lo que siempre dijimos: la pandemia no revertirá su curso por sí sola, pero lo haremos. Las medidas se están endureciendo en muchos países de Europa, y esto es bueno porque son absolutamente necesarias. Son respuestas adecuadas y necesarias a lo que nos dicen los datos: la transmisión y las fuentes de contaminación ocurren en los hogares y lugares públicos cerrados, y dentro de las comunidades que no cumplen con las medidas de autoprotección", añadió.

Entonces, el foco de la OMS y de los Gobiernos, bajo las directrices del primero, debe consistir en la instauración de mecanismos de seguimiento y verificación en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad mediante sistemas de educación e información social preventiva. Sin duda, se trata de que los Estados inviertan en la cultura de la prevención a través de la comunicación eficaz como herramienta para recuperar la normalidad relativa mientras la humanidad espera por una vacuna que cure su trastocado sistema de vida. @mundiario