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La OMS advierte de que la pandemia de Covid-19 está “muy lejos de su final”

Frenar la pandemia de coronavirus es el reto logístico más grande que la humanidad ha enfrentado en este siglo, lo que supone también un proyecto de supervivencia como civilización en pro de retomar la senda del desarrollo. 
La OMS advierte de que la pandemia de Covid-19 está “muy lejos de su final”
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus / WHO.org
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus / WHO.org

El equilibrio global tardará mucho tiempo en volver, pues la humanidad primero debe reconstruir una normalidad sostenible a nivel medioambiental, económico y social para que los problemas estructurales de muchas poblaciones no den lugar a la desigualdad que causa las condiciones de vulnerabilidad, como el hacinamiento, la pobreza, el hambre y la insalubridad colectiva en cientos de comunidades, donde las crisis sanitarias se profundizan con mayor repercusión, tal y como ocurre actualmente.

Y es que el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que la politización de la pandemia de Covid-19 y la falta de concienciación en algunos casos sobre la gravedad de esta, son “grandes obstáculos en la lucha contra una crisis que está muy lejos de su final”.


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Esto implica que mientras los Gobiernos populistas del mundo insistan en sus retóricas de que recuperar la economía es mucho más importante que frenar la pandemia, se instalará una falsa matriz de opinión pública en la que podría prevalecer la peligrosa percepción de que las sociedades dependen exclusivamente del consumo para subsistir a una crisis mundial de esta magnitud sin contener la expansión de los rebrotes del ciclo biológico que, precisamente, dio origen a la actual recesión económica global. 

"Nos preocupa particularmente la cuestión del compromiso comunitario y la politización de la respuesta ante la pandemia", reconoció Tedros en la quinta reunión de expertos del Comité de Emergencia sobre la COVID-19, que la OMS convoca trimestralmente desde la declaración de emergencia internacional.

Sin embargo, al haber reconocido y afirmado el director de la OMS para Europa, Hans Kluge, que los confinamientos ya no son recomendables porque causan pobreza y dañan las economías, la autoridad sanitaria global les dio la razón a los dos líderes mundial que instalaron la narrativa de que la pandemia no es tan grave como la comunidad internacional pensaba; esas figuras son el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. De forma paradójica, esas dos naciones son la primera y la tercera con más casos y muertes por Covid-19 en todo el planeta, respectivamente. 

“La pandemia está muy lejos de su final, y tenemos que ajustar todos nuestros esfuerzos para que se adapten al largo plazo, y para ello es necesario un liderazgo fuerte y la integración de toda la sociedad”, indicó Tedros.

Ese final es absolutamente imprevisible, pues dependerá casi en su totalidad de la eficacia que tenga el proceso de inmunización global cuando sea cubierto al menos el 70% de la población mundial, lo que sería el estándar mínimo para cortar las cadenas de transmisión que permiten la expansión natural del SARS-CoV-2, el virus que produce la covid-19. 

El director general de la OMS subrayó que “desde la anterior reunión del comité en julio algunas cosas han evolucionado a mejor y otras a peor”, y también señaló que “en el lado positivo se comprenden mejor las pautas epidemiológicas del coronavirus y los tratamientos más eficaces”.

No obstante, la estrategia de contención epidemiológica no es uniforme ni consistente por regiones o continentes, pues en muchos países no existe la cultura ni la capacidad administrativa de sus Estados para lograr consensos que permitan la implementación de normas públicas con rango de ley en favor del cumplimiento obligatorio de las medidas de bioseguridad, como el uso del tapabocas y el distanciamiento social en espacios de aglomeración urbana-civil, especialmente en las grandes sociedades desarrolladas de Francia, España, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica y Reino Unido, donde se han impuesto cuarentenas nacionales nuevamente ante el surgimiento de la segunda ola de la pandemia. 

En un momento en el que la OMS advierte de “cierta fatiga de las sociedades ante la lucha contra la pandemia”, Tedros recalcó que “la salud mental debe ser parte importante de los esfuerzos en la respuesta, así como atender el impacto socioeconómico de las medidas para aumentar la confianza de la población”.

Entonces, la agenda de políticas públicas tiene un enfoque más humanitario que en ninguna otra era del siglo XXI, pues es esencial en este punto de la actual crisis global que se consoliden las medidas de asistencia del Estado por la vía de la inversión pública en sistemas de cobertura socioeconómica que supriman los focos de crisis, austeridad, pobreza y desgaste en las familias más perjudicadas por la paralización de la economía, la escasez de ingresos y el desempleo. 

Frenar la pandemia de coronavirus es el reto logístico más grande que la humanidad ha enfrentado en este siglo, lo que supone también un proyecto de supervivencia como civilización en pro de retomar la senda del paradigma del desarrollo y de la globalización en todas las dimensiones del sistema de vida. @mundiario