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La OMS advierte de que “no habrá regreso a la normalidad en el futuro previsible” por la pandemia

El organismo remarcó que “mientras todo el mundo está a la espera de una vacuna contra la Covid-19, se deben usar las herramientas disponibles para contener la propagación del virus y salvar la mayor cantidad de vidas posible”.
La OMS advierte de que “no habrá regreso a la normalidad en el futuro previsible” por la pandemia
El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus / AFP.
El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus / AFP.

La vida humana no es ni será la misma después de que pase el ciclo biológico que súbita y aleatoriamente surgió para descomponer, aislar, retraer y desestabilizar a la humanidad. Los nuevos patrones del sistema de vida, la interrelación social, los hábitos personales y familiares, la rutina en las acciones domésticas, laborales, económicas y sociales, todo ese entramado de la compleja existencia y convivencia humana, no retornarán al nivel de estabilidad que existió en el añorado mundo pre-pandemia.

Es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes de que “no habrá regreso a la normalidad en el futuro previsible” debido a la expansión y prolongación actual de la pandemia de coronavirus en todo el planeta.


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Esto implica que los complejos sistemas económicos y sociales que integran el mundo occidental y el mundo oriental, cada uno en sus respectivos esquemas y realidades culturales, de idiosincrasia y de interpretación de la vida cotidiana, no tendrán la misma dinámica de aceleración, prisa y automatización de las tareas, responsabilidades, destinos y movilizaciones que la civilización, en especial la occidental (que abarca a América y Europa), estaba acostumbrada a tener como modo de vida perenne y permanente sin pensar que esa normalidad sería quebrada de forma abrupta por una suerte de desastre natural prolongado, que se reflejó en la crisis mundial de la Covid-19.

En ese sentido, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que en las últimas horas existe “una hoja de ruta para que se pueda controlar la enfermedad sin cerrar nuestras vidas por completo o sin estar de un confinamiento a otro”.

Por lo tanto, el organismo que se encarga de administrar y gestionar los sistemas de salud pública a nivel mundial en los 180 países que integran la Organización de Naciones Unidas (ONU), deja entrever una propuesta basada en la disciplina del confinamiento y la restricción de la actividad social para mitigar la propagación de los contagios y así evitar bloqueos y desbloqueos temporales que causan mucho más daño a las economías que una cuarentena prolongada y sostenida.

El shock de la “nueva normalidad”

La OMS es consciente de que la paralización de la dinámica del sistema de vida global es una especie de suicidio de la cotidianidad humana, pues ya con la desaceleración de la globalización, es decir, la desglobalización que produjo la pandemia sobre los viajes, el turismo, la interconexión aérea, los viajes de negocios, los eventos sociales y otros espacios de interrelación social y económica de naturaleza física-presencial, la humanidad ha involucionado en su capacidad de producción, intercambio, obtención material de bienes y desarrollo en todos los ámbitos de su sistema de subsistencia diaria. 

Además, el jefe de la OMS remarcó que “mientras todo el mundo está a la espera de una vacuna contra la Covid-19, se deben usar las herramientas disponibles para contener la propagación del virus y salvar la mayor cantidad de vidas posible”.

Esas herramientas son el confinamiento, el distanciamiento social a un metro y medio, el lavado constante de manos y, la más importante de todas, el uso permanente del tapabocas cada vez que las personas salgan de sus hogares, e incluso dentro de sus casas si tienen a algún familiar contagiado por Covid-19 bajo confinamiento con síntomas leves parecidos a los de una gripe común.

Un llamado a la reflexión de los Gobiernos

“El virus sigue siendo el enemigo público número uno, pese a que las acciones de muchos gobiernos y personas no lo reflejan”, afirmó el titular del organismo durante una conferencia de prensa en Ginebra, Suiza (sede de la OMS). La autoridad sanitaria global rechazó “los mensajes contradictorios de los dirigentes que minan el ingrediente especial de cualquier respuesta (contra la pandemia): la confianza”.

Esta declaración del funcionario deja entrever que la OMS se posiciona en contra de cualquier discurso que los jefes de Estado y Gobierno emitan con mensajes dudosos sobre la gestión y el avance en cada fase de la crisis sanitaria en sus respectivos países de acuerdo a la cantidad de contagios y al ritmo de propagación del coronavirus en su población. 

Contradicciones políticas que favorecen al virus

Tres casos emblemáticos de contradicciones en cuanto a la gestión de la pandemia son los siguientes: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró al inicio de la crisis en su país que el virus desaparecería por sí solo (cuando se confirmó el primer caso), pero hoy, EE UU es el epicentro mundial de la pandemia con más de 3 millones de contagios y más de 120.000 muertes con poco más de 1 millón de pacientes recuperados.

El presidente (de facto) de Venezuela, Nicolás Maduro, ha afirmado en reiteradas ocasiones que el coronavirus se mantiene “controlado” en el país sudamericano. Sin embargo, luego de registrar un promedio de 10 a 20 casos diarios, hoy Venezuela acumula un promedio de entre 100 y 300 contagios por día hasta sumar 9.465 casos confirmados y 89 muertes por coronavirus hasta este 14 de julio.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha afirmado que “lo peor de la pandemia” en el país europeo ya ha pasado, y aunque si bien advirtió de que el virus podría volver en una segunda ola en cualquier momento, así ocurre actualmente con los rebrotes en Galicia y Cataluña. No obstante, el mandatario llegó a decir que deben evitarse nuevos ciclos de contagio, pero recientemente aseguró, en una polémica declaración, que los rebrotes “son responsabilidad de cada autonomía porque España es un Estado descentralizado”. 

La preocupación de la OMS

Entonces, en vista de ese contexto peligroso para el estado de salud de cada país del mundo, el jefe de la OMS instó una vez más a los gobiernos a “comunicarse claramente con sus ciudadanos” y a “establecer estrategias integrales para suprimir la transmisión del coronavirus”. Además, pidió a la gente que “continúe tomando precauciones, como respetar la distancia social, lavarse las manos, usar mascarillas y aislarse en caso de estar enfermos”.

“Si no se siguen estos principios básicos, esta pandemia sólo puede ir en una dirección. O sea, de peor en peor”, alertó. 

Las sugerencias del máximo ente rector de la salud a nivel mundial se pueden interpretar como un llamado urgente a la necesidad de que los Gobiernos y líderes mundiales creen una especie de cordón sanitario global basado en la aplicación de leyes en cada país que autoricen la implementación de esas medidas protocolares de bioseguridad con el objetivo de inducir en las poblaciones civiles una cultura de la prevención, esto a fin de preservar la estabilidad humanitaria de una crisis que se instalará de forma indefinida si la creación de la vacuna llega a ser utilizada como un elemento geopolítico y comercial entre las dos potencias que controlan el sistema capitalista internacional; Estados Unidos y China. @mundiario