Los datos del Curiosity arrojan oscuridad sobre la superficie de Marte
En 2015 se había asegurado que, en efecto, hubo una gran superficie cubierta de agua en el planeta rojo, sin embargo, los nuevos descubrimientos difieren sobre este hecho.
Desde 2012 un robot denominado Curiosity, había estado recolectando información importante para poder reconstruir la historia del planeta vecino de la Tierra. Luego de dos años, el equipo de Gerónimo Villanueva había asegurado que en el pasado Marte había tenido una gran extensión de agua, hace aproximadamente 4.500 millones de años y el gran mar tenía una profundidad de 137 metros.
El robot se ha mantenido en lo que fue llamado el cráter Gale, el ecuador de Marte, en donde se ha confirmado la presencia de barro, sulfato y boro, lo que confirmaría la presencia de agua por la ladera y que pudo haber estado templada con temperaturas que irían de 0 a 60 grados.
Sin embargo, científicos del PNAS han publicado un artículo que lo complica todo, puesto que a partir de investigaciones realizadas con los datos recogidos por el Curiosity, han analizado el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera marciana que indican que hace 3.500 millones de años, los niveles del CO2 eran entre 10 y 100 veces menores a los necesarios para que la superficie estuviese entre los niveles estipulados.
Curiosity. / NASA
Es decir, en aquel tiempo se concierta que el Sol era aún joven y sumando su temperatura a los niveles atmosféricos que han encontrado los científicos, es imposible que hubiera surgido un efecto invernadero, necesario para derretir las grandes cantidades de hielo de la superficie. Debido a la baja cantidad de CO2, era imposible que este entrara en contacto con los mares o lagos y que de esto surgiera carbonatos; así mismo, el Curiosity no ha encontrado rastros de carbonato, por lo que se comprobaría que no ha existido interacción entre el líquido y el CO2.
Los nuevos resultados han refutado los anteriores y según Alberto González Fairén, uno de los coautores del estudio, todo esto puede significar dos posibles realidades, la primera es que los científicos no han logrado dar con los niveles climáticos exactos para entender las condiciones ambientales del planeta rojo, o bien todas las secuencias sedimentarias del cráter Gale se conformaron por medio de un clima totalmente frío.
De igual forma, señala que la segunda opción es la más probable, pero aun así no explica ciertos hallazgos de Marte, puesto que algunas hileras requerirían del agua líquida para conformarse. El agua tuvo que ser muy salada y abundante; así que lo probable, según González, sería que el cráter o lago Gale fue un gran glaciar salado, que estuvo rodeado de grandes masas de hielo que soportaba un clima extremadamente frio, la mejor imagen que se puede hacer alguien es comparar esta explicación con la Antártida de nuestro planeta. De igual forma, González, piensa que ya es tiempo de diseñar otro robot para poder cubrir una mayor superficie del planeta y poder entenderlo mejor.