Nueva York declara el estado de emergencia por lluvias torrenciales
Inusuales lluvias de intensidad extrema han sumido a Nueva York en el caos, provocando la declaración del estado de emergencia por la gobernadora Kathy Hochul.
Este viernes, Nueva York vive una jornada de caos y desesperación debido a unas intensas lluvias que inundaron sótanos, calles y numerosas estaciones de metro. La situación se volvió tan crítica que se declaró el estado de emergencia en la ciudad, Long Island y el valle de Hudson. Estas precipitaciones, calificadas como "amenazantes" para la integridad de las personas, han mantenido a la Gran Manzana al borde del colapso.
Las autoridades locales recomendaron encarecidamente a los estudiantes permanecer en el interior de los colegios, dado que fuera de las instalaciones el riesgo era aún mayor debido a la caída de árboles sobre las aceras y la calzada. Además, parte del trazado del metro, la principal arteria de la ciudad, se vio anegado, lo que afectó gravemente a la movilidad de sus habitantes.
La declaración del estado de emergencia por parte de la gobernadora Kathy Hochul ha llevado a la dilatación de los plazos para enfrentar esta situación climática extrema. Las alertas enviadas a la red de telefonía móvil se ampliaron progresivamente, ya que se esperaba que las lluvias torrenciales continuaran al menos hasta las primeras horas del sábado.
El alcalde de la ciudad, Eric Adams, en una rueda de prensa posterior al anuncio de la gobernadora, advirtió que algunas zonas de la ciudad podrían registrar una subida de hasta 20 centímetros del nivel del agua antes de que termine el día. Se instó a los ciudadanos a evitar desplazamientos no esenciales y refugiarse en zonas altas, desalojando si era necesario los sótanos susceptibles de inundarse.
Evento climático extremo
Según el anuncio de la gobernadora, “todas las agencias estatales proporcionarán los recursos necesarios para abordar este evento climático extremo”, inédito en la ciudad desde el paso del huracán Ida, que asoló la costa este de EE UU a finales de agosto de 2021.
El servicio de transporte metropolitano (MTA) anunció cortes en todo el servicio debido a las inundaciones, con varias líneas de metro suspendidas y considerables retrasos en el resto. La circulación en superficie también se vio afectada, con el cierre de tres importantes arterias en Brooklyn y Manhattan. El aeropuerto internacional de LaGuardia cerró una de sus terminales debido a las adversas condiciones meteorológicas, mientras que el JFK experimentó disrupciones en salidas y llegadas.
Hochul insistió en que la referencia del alcalde sobre la subida del nivel del agua “pueden parecer pocos centímetros, pero es suficiente como para arrastrar vehículos o desencadenar otras inundaciones que podrían costar la vida a la gente”, en referencia a las trombas de agua que anegaron en minutos muchos sótanos-vivienda al paso de Ida. @mundiario