¿Quieren nuestros políticos que nuestros hijos sean tontos?

Un examen. / Pexels.
Alumnos en un examen.

La baja calidad de la educación junto a la desidia de algunos padres provocan que nuestros hijos fracasen estrepitosamente en la educación para convertirlos en manejables.

¿Quieren nuestros políticos que nuestros hijos sean tontos?

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a través de su informe Panorama de la Educación 2018, sitúa a España como el tercer país —tras México y Turquía— con mayor porcentaje de personas jóvenes, es decir, de 25 a 34 años, que no han alcanzado el nivel superior de secundaria. Mientras la media europea se sitúa en torno a un 15%, nuestro país alcanza el 34%. Una cifra espantosa. A esto, debemos añadir que el 55% de los adultos, cuyos padres tienen un bajo nivel educativo, no alcanzaron la educación secundaria superior. Lo que quiere decir que el nivel de formación de los padres influye de forma determinante en el de los hijos.

Hay más datos, y tampoco son halagüeños. El 18% de los españoles y el 30% de los extranjeros de 15 a 29 años que viven en España ni estudian ni trabajan. Son ninis. Por supuesto, España tiene el mayor número de repetidores de Educación Secundaria de entre todos los países de la OCDE. Por último, un dato que no gustará a todos. Los profesores españoles trabajan una media de 200 horas menos que sus colegas europeos: 1425 frente a 1600.

Es evidente que el sistema educativo es un fracaso. No es de extrañar. Cada vez que llega un gobierno nuevo, lo modifica a su gusto, siendo los más perjudicados los alumnos. Es intolerable que los alumnos sigan teniendo faltas de ortografía, que sus conocimientos científicos, de historia, de latín, de geografía, de filosofía... por no hablar del inglés, sean lamentables. Y lo peor es que no les provoca el más mínimo rubor. Pero lo sencillo es achacar el problema al sistema.

Quizá, usted y yo, como padres tenemos mucha responsabilidad en este asunto. Hemos convertido los colegios en guarderías de nuestros hijos mientras trabajamos. Sin olvidar que hemos regalado a nuestros hijos todos los derechos pero ningún deber. Nuestro trabajo como padres es educarlos, mientras que la función de los coles es trasmitir conocimientos. Pero, ¿cómo podemos trasmitir a nuestros hijos que se esfuercen si ven todos los días en los noticieros que nuestros políticos mienten con sus másteres? O mientras ven el dineral que se llevan los participantes de la telebasura.

Lo que les trasmitimos es que la gentuza  son los triunfadores y los que se esfuerzan se ven obligados a emigrar. Hay que cambiar el sistema educativo, por supuesto, pero también hay que cambiar la mentalidad de un país paleto que otorga estatus de semidioses a los golfos; y de panolis a los que estudian y se esfuerzan. La única explicación que se me ocurre a este esperpento es que nuestros dirigentes nos quieren tontos. Tontos y manejables. Una vez que lo seamos, harán con nosotros lo que quieran. Y algo me dice que ya han comenzado. ¿Nunca se han preguntado por qué nuestros políticos llevan a sus hijos a colegios privados o concertados? Esta puede ser una razón... Piensen. Sean buenos. @mundiario

Nuevamente, mi musa musical ha optado por un temazo: Severed land. ¿No puedes ver que ésta es la tierra dividida? La aflicción de mi país sostenida en las manos equivocadas... Solo busco creer en los que declaran por el resto de nosotros que necesitamos recordar lo que hicimos. ¿En manos de quién dejamos el curso de nuestras vidas? Con todos ustedes: ¡Gold Lake!

 

 

¿Quieren nuestros políticos que nuestros hijos sean tontos?
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