No culpes al Karma de lo que te pasa por gilipollas o cuando el universo batalla contra ti
18 de noviembre de 2016 (20:44 h.)
"Qué manera de vivir las metáforas", con estas palabras describe la protagonista del libro (y también película), Sara Escribano, el dolor ante lo que le sucede.
Se ha estrenado recientemente la película ‘No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas’, basada en el bestseller de Laura Norton. Es una novela de unas 300 páginas donde la sencillez sintáctica y formal es la clave de una lectura rápida. Evidentemente llama muchísimo la atención el título, y en la misma sinopsis lo indica, pero a mi parecer, algunos capítulos, resultan cargantes. De hecho, recordé las obras de Elvira Lindo sobre Manolito Gafotas, por esa jerga callejera y ese lenguaje tan familiar.
En cuanto al tema amoroso, es de obligación señalar que la profesión de la protagonista, Sara, divierte, es alocada y te inserta de una forma muy trabajada y estudiada en el mundo de las plumas y el modelaje. Incluso la autora cita este detalle en los agradecimientos.
Hablamos de una historia fresca, donde a la protagonista le sucederán momentos y situaciones que nadie espera, partiendo desde el doloroso reencuentro con su pasado, concretamente con su adolescencia y su amor de instituto. Las desgracias se le amontonan a la joven, pero esto dará pie a ciertas conversaciones o reflexiones que no pasarán inadvertidas: "Sí tú. Tú eres tu mayor obstáculo. Y los has sido siempre."
Para los que estamos acostumbrados a leer otro tipo de obras o estilos la consideraremos de evasión o simple entretenimiento. Recomendable, pues, para disfrutarla y pensar que las desgracias siempre tiene un fin: "Ya va siendo hora de que hagas lo que te salga del coño y preguntes menos, digo yo. "
El gran acierto reside en que esta comedia se complementa con amores, familiares y amigos, y nos hace ver, con sus mensajes, que a veces perseguimos un sueño amoroso, mas no vemos lo que tenemos que ver hasta que es demasiado tarde: "Si hasta fuiste a Segovia a por unas codornices... Eso solo se hace por alguien a quien quieres, ¿o no?". "Yo siempre te voy a ayudar, Sara"
En definitiva, No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, no es el gran libro del año ni el que, posiblemente, señales como tu favorito, pero esta historia de enredos no tardará en engancharte con las alas del gran Ícaro.