La música está presente cada vez más en los quirófanos de todo el mundo

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Músico tocando el saxofón en quirófano (Málaga) mientras le operan de un tumor cerebral / El País

Varios estudios indican que la música en los quirófanos puede ser un gran aliado para la concentración de los profesionales durante esta actividad. La música cuidadosamente seleccionada por el propio cirujano, según Jonathan Katz profesor de Anestesiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, puede tener un efecto beneficioso durante la intervención.

La música está presente cada vez más en los quirófanos de todo el mundo

Evan Kane, un cirujano norteamericano famoso fue el primero en realizar una autoapendicectomía ,extracción del apéndice, una técnica de gran valor para la que toda ayuda era poca. Su reto tenía que ver en realidad con la demostración de que la anestesia local era suficiente para dicha operación, pero hay quien piensa que la música pudo contribuir, al menos en parte, a su éxito final.

Varios cirujanos del Hospital Universitario de Gales en la revista British Medical Journal han publicado un artículo sobre la música en los quirófanos: cuánto se usa, qué estilos se escuchan, quién la decide, cómo influye en los pacientes, en el equipo...y en la propia operación.

Los cirujanos pioneros defendían el uso de la música “Para calmar y distraer al paciente del horror de su situación”.

Y hay datos que parecen bastante claros. Las técnicas actuales de anestesia poco tienen que ver con las de tiempos de Kane, pero aproximadamente tres cuartas partes de las cirugías se hacen con música, un hecho que beneficia a los pacientes. Entre las evidencias, se alza, por ejemplo, un amplio estudio según el cual, una música relajante (con un ritmo semejante al del latido del corazón) antes de la cirugía puede ser más eficaz como ansiolítico que el midazolam, uno de los tranquilizantes más empleados.

Pero, sobre todo, un compendio de más de 80 trabajos según el cual este efecto tiene lugar no solo antes, sino también durante (cuando la anestesia es local) y después de la operación. Su conclusión es: “El uso de música, teniendo en cuenta el escaso coste que supone, puede estar justificado”. Desde su experiencia particular así lo corrobora Marcos Gutiérrez, cirujano plástico en el Hospital Universitario de Oviedo: “En los años que llevo operando, ningún paciente ha pedido que quitáramos la música. Más bien todo lo contrario, ya que si hablan de ella es para decir que les gusta o que les ayuda, que parece que su presencia quita hierro a la situación”.

El cirujano, como el 80% de las personas encuestadas por la Universidad de Atenas, considera que la música ayuda en el curso de la cirugía. “Porque dulcifica el momento y disminuye la posible tensión que se pueda generar”, apunta. ¿Otras razones del estudio? “Por el mero placer que añade cuando la cirugía va bien”.

Tengamos presente que en algún momento de nuestras vidas podríamos pasar por un  quirófano y si fuera o fuese así, la posibilidad de solicitar música  a nuestros cirujanos como efecto beneficioso para ambos, paciente y médico cada vez está más cerca.  Y si para nuestra futura recuperación también estuviese presente ya sería un gran avance emocional, físico y psíquico para nosotros. @mundiario
 

 

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