Mujeres... porque yo lo valgo

Jóvenes de Letonia
Jóvenes de Letonia

El eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke ha vuelto a hacer gala de su reconocimiento a la mujer argumentando en la Eurocámara que las mujeres deben ganar menos porque son inferiores a los hombres.

Mujeres... porque yo lo valgo

Venga a celebrar, que vivan los estrógenos y la progesterona!  Hoy tenemos 24 horas para que parte del mundo nos reconozca como trabajadoras, madres, profesionales en ejercicio, gerentes de la economía familiar, educadoras de los hijos y esposas (algunas sujetas y otras objeto de sujetos de los que se tienen que liberar). 

Para muchos hombres –no hay que generalizar– trabajo solo es el ámbito que circunscribe su desempeño laboral y no el resto. No quiero ser puntillosa, pero la capacidad de simultanear varias tareas que nos caracteriza, también hace percibir diferencias y a ver si nos igualan. ¡Que tiren la primera piedra en el Día Internacional de la Mujer!

Digo que parte del mundo nos reconoce, porque el machismo tiene sus modelos, en Trump el mejor ejemplo. No es que quiera meterme solo con América porque empezamos el año con un presidente de USA "disruptivo, transgresor, un poco payaso y listo, que de tonto no tiene un pelo"; que también machistas tienen su escaño en el Parlamento Europeo. Estos días el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke ha vuelto a hacer gala de su reconocimiento a la mujer argumentando en la Eurocámara que las mujeres deben ganar menos porque son inferiores a los hombres. Se me atraganta que gane más un tipo de su calaña, solo por tener testosterona. 

Sr. eurodiputado, ciertamente las mujeres tenemos el cerebro más pequeño, porque es proporcional al tamaño de nuestra cabeza, no tiene nada que ver con la inteligencia o la capacidad. Lo vergonzoso es ser descerebrado.

Elegantes firmas de moda disparando flashes

En esa otra parte del mundo que nos cree inferiores, también hay elegantes firmas de moda disparando flashes, bajo el bastón de mando de locos creativos como es el caso de Anthony Vaccarello en Yves Saint Laurent, revolucionando el mundo con campañas sorprendentemente “degradantes” para la mujer. Que falta de agudeza visual tiene Vaccarello y eso que "sensorialmente" hablando es una capacidad más desarrollada en los hombres.

No es que yo quiera dedicar estas líneas a machacar con el machismo y la desigualdad, pero nuestra parcela de conquista, señores, es lo que os asusta, por eso aún solo tenemos cuotas de representación en las empresas y la política, menores salarios, más difícil el ascenso en la carrera profesional y sí, muchas en la familia ningún poder de decisión para pensar en las inversiones (otra parcela de los amos del dinero). 

No obstante, podemos demostrar que la educación financiera ya no tiene sexo y, con conocimiento y asesoramiento podemos invertir a largo plazo, porque las mujeres vivimos más años –que no lo digo yo, sino el INE– y nos preocupa más la jubilación, en matrimonio o separadas, también nos ocupamos en mayor parte de los hijos y cómo no, por supuesto somos capaces de ahorrar. Desde el hogar sabemos encoger los gastos aunque algunos tampoco lo reconozcan.

Día Internacional de la Mujer

Organizaciones de todo el mundo han hecho un llamado para que en el Día Internacional de la Mujer secundemos un paro laboral para reivindicar la igualdad y denunciar la violencia de género. No estoy segura de su efectividad, seguro que alguno aprovecha para que sea causa de despido. Recientemente leía - en El País -que faltan 169 años para alcanzar la igualdad económica entre ambos sexos. No sé si la estadística es fruto de un hombre porque la fuente olvidaron citarla. El caso es que para entonces ya estás líneas serán historia, pero las ideas de cuánto valemos serán herencia para mis hijas, que seguirán luchando por su parcela de felicidad. Que cada una aporte su grano de arena en cualquier campo (ya decida ser madre o no, pero demostrando que lo valemos).

Creo más en que nosotras tenemos que seguir constantes y cambiar la mentalidad de los hijos, formarnos, afrontar los desafíos: la independencia económica, el reto de atrevernos a invertir, viajar, creernos lo que somos, sin complejos. Ya nacimos diferentes, biológicamente lo somos pero la superioridad de ser madres, tener madres... hombre que no pueden parir ellos. Brindo por las madres que les parió porque yo lo valgo, ¿y tú?

Mujeres... porque yo lo valgo
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