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MUNDIARIO

La muerte a golpes de un hombre negro a manos de dos guardias de seguridad sacude Brasil

Joao Alberto Silveira Freitas, de 40 años, fue víctima de una brutal golpiza propinada por dos agentes de seguridad a las afueras de un supermercado del grupo Carrefour en Porto Alegre. El caso ha desatado una ola de protestas y disturbios en las principales ciudades del país.

La muerte a golpes de un hombre negro a manos de dos guardias de seguridad sacude Brasil
Protestas en Carrefor tras la muerte de Joao Alberto Silveira Freitas. / Twitter @ajplus
Protestas en Carrefor tras la muerte de Joao Alberto Silveira Freitas. / Twitter @ajplus

Ibed Méndez

Periodista.

El Día de la Conciencia Negra, celebrado en Brasil cada 20 de noviembre desde 2003, este año ha quedado empañado por un terrible hecho: la paliza mortal de dos guardias de seguridad de un supermercado a un cliente negro en Porto Alegre.

Joao Alberto Silveira Freitas, de 40 años, murió a manos de los agentes de seguridad a las afueras de un supermercado del grupo Carrefour. El hecho ocurrió el pasado jueves, en vísperas de la jornada que recuerda la lucha por los derechos de los afrobrasileños en el país y el caso ha desatado una ola de protestas y disturbios en las principales ciudades del país.

Las autoridades continúan investigando lo sucedido, pero de acuerdo con testimonios de la Brigada Militar brasileña (la policía militar que depende de cada estado), la violenta reacción de los guardias se produjo luego de que el hombre, que estaba de compras con su esposa, amenazara a una cajera del supermercado.

 

Los vídeos que circulan por redes sociales muestran como los agentes presionaban con sus rodillas y tomaban por el cuello a la víctima cuando ya estaba en el suelo. Tras la paliza, los servicios de emergencia intentaron reanimar a Silveira Freitas, que terminó muriendo en el lugar. 

Los dos agresores fueron detenidos de inmediato. Uno de ellos es policía militar en régimen temporal y trabaja en ese supermercado en su tiempo libre, según han detallado las autoridades militares, por lo que “su conducta fuera de su horario de trabajo será analizada con todos los rigores de la ley".

Por su parte, la filial brasileña de Carrefour ha emitido un comunicado para repudiar la "brutal muerte" de Silveira Freitas, asegurando que tomará las "medidas pertinentes para responsabilizar a los implicados en este caso criminal". La firma "romperá el contrato con la empresa que responde por los agentes de seguridad que cometieron la agresión. El trabajador que estaba a cargo del supermercado en el momento del incidente será despedido". 

El asesinato de Joao Alberto Silveira Freitas ha desatado una ola de indignación contra el racismo en Brasil. Miles de manifestantes protestaron este viernes en ciudades como Sao Paulo, Río de Janeiro, Brasilia, Belo Horizonte y Porto Alegre para exigir justicia para la víctima. 

 

El presidente Jair Bolsonaro, fiel a su estilo, ha preferido restar importancia a lo sucedido: el mandatario ha dejado claro que los problemas del país “van más allá y son más complejos que las cuestiones raciales”. “El mayor mal del país sigue siendo la corrupción moral, política y económica. Quiénes niegan este hecho, ayudan a perpetuarlo”, ha escrito en su cuenta de Twitter. “No se dejen manipular por grupos políticos”, insistía. “No tiene sentido dividir el sufrimiento del pueblo en grupos”, añadía, antes de asegurar que para él “todos tienen el mismo color”. @mundiario