El misterio de Jay Slater en Tenerife llega a un trágico final

Jay Slater, joven británico de 19 años desaparecido en Tenerife. / RR SS.
La Guardia Civil ha confirmado la identificación del cuerpo del joven británico desaparecido desde el pasado 17 de junio. Tras una búsqueda de casi un mes, el cuerpo fue encontrado en la escarpada zona de Masca, poniendo fin a las especulaciones.

La desaparición de Jay Slater, un joven británico de 19 años, ha tenido un trágico desenlace. El cuerpo sin vida del aprendiz de albañil fue encontrado por el Grupo de Rescate de Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil en la inhóspita área de Masca, al oeste de Tenerife. Slater había desaparecido el 17 de junio, y tras casi un mes de búsqueda, las autoridades han confirmado que su muerte se debió a una caída accidental.

Jay Slater, oriundo de Lancashire, había viajado a Tenerife para asistir al festival tecno New Rave Generation (NRG), que se celebró en Arona. Tras dos días de festival, el domingo por la tarde, se dirigió a la discoteca Papagayo en Playa de las Américas. Según su amiga Lucy Mae Law, quien inició una campaña de GoFundMe tres días después de su desaparición, Jay dejó la discoteca con otros dos hombres y se dirigieron hacia la escarpada costa oeste de la isla.

El lunes 17 de junio a las 7:30 de la mañana, Jay publicó su última foto en Snapchat, donde se veía su mano sosteniendo un cigarrillo y un mechero, con la ubicación Parque Rural de Teno. Poco después, fue visto en un bar local por la dueña, quien le informó sobre los horarios de las guaguas. Al perder la primera guagua, Jay decidió caminar y, a las 8:30, realizó una llamada frenética a su amiga Lucy Mae Law, diciendo que estaba perdido y que su teléfono tenía solo un 1% de batería. Esa llamada fue lo último que se supo de él.

Durante casi un mes, la Guardia Civil llevó a cabo una intensa búsqueda en la zona de Masca, utilizando perros, drones y helicópteros, pero sin éxito inicial. La búsqueda se complicó por la proliferación de teorías conspirativas en redes sociales, incluyendo especulaciones sobre ajustes de cuentas y secuestros. La situación llegó a ser tan angustiosa que la madre de Jay, Debbie Duncan, y un portavoz de una asociación que ayuda a la familia, tuvieron que pedir respeto y evitar la difusión de rumores.

A pesar de las teorías, la búsqueda continuó con la ayuda de voluntarios, incluyendo a Christopher Pennington, un exmilitar británico residente en Tenerife, y Signi Zoekhonden, una holandesa que lideró un equipo de búsqueda financiado por la colecta en GoFundMe. Sin embargo, fue la Guardia Civil quien finalmente encontró el cuerpo de Jay, gracias a su "incesante y constante búsqueda" en una zona extremadamente inaccesible.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Icod de los Vinos y la Guardia Civil confirmaron la identidad de Jay mediante un procedimiento de identificación y cotejo lofoscópico. La autopsia determinó que su muerte fue causada por un politraumatismo compatible con una caída accidental en una zona rocosa.

Este hallazgo pone fin a la angustiosa espera de la familia de Jay y a las especulaciones que circularon durante semanas. @mundiario