María Hernández, cooperante española de Médicos Sin Fronteras, asesinada en Etiopía

Presencia de Médicos Sin Fronteras en Etiopía. / Claudia Blume / MSF

La víctima, de 35 años, era coordinadora de emergencia, junto a ella también han muerto Yohannes Halefom, asistente de coordinación, y Tedros Gebremariam, conductor.

Tres trabajadores de la ONG Médicos Sin Fronteras han muerto asesinados mientras trabajaban en la región etíope de Tigray, un territorio que vive una guerra civil desde hace siete meses, y que ha incluido entre las víctimas a la española María Hernández, de 35 años y originaria de Madrid.

"Perdimos contacto con ellos y el coche en el que viajaban ayer por la tarde y esta mañana el vehículo ha sido hallado vacío y, a unos metros de distancia, sus cuerpos sin vida.", ha informado MSF, en un comunicado en el que ha condenado "con dureza" el ataque. "Hoy es un día terrible de duelo", lamenta la organización en su texto.

Fuentes del Ministerio de Exteriores han informado, por su parte, que la Embajada de España en Etiopía está haciendo todas las gestiones administrativas necesarias para agilizar al máximo la repatriación del cuerpo. Asimismo, añaden, están en contacto con las autoridades etíopes para esclarecer los hechos.

María Hernández, de 35 años de edad y originaria de Madrid, inició su trabajo en MSF en 2015 en la República Centroafricana y desde entonces había trabajado en Yemen, México y Nigeria. Yohannes Halefom Reda, otra de las víctimas, era asistente de coordinación y trabajaba para la organización desde febrero. Tenía 31 años. El tercer fallecido es Tedros Gebremariam Gebremichael, también de 31 años, conductor de MSF desde mayo.

Desde principios de 2021, Médicos Sin Fronteras llevaba a cabo clínicas móviles en más de 50 localidades de la región de Tigray. La ONG alarmó en mayo sobre los altos niveles de desnutrición de niños y mujeres en la zona noroeste de la región. La ONU estima que más de 5 millones de personas necesitan asistencia humanitaria y calcula que hay más de 1,8 millones de personas en niveles alimentarios de emergencia, mientras que más de 350.000 estarían en el peor umbral del hambre en Tigray y zonas aledañas, al borde ya de la inanición. @mundiario