Es el momento de la regeneración política en España, inmersa en la corrupción

Bandera de España.
Bandera de España.

La Marca España está formada por un pueblo magnífico y algunos politicos sinvergüenzas, arropados por ciertos medios de comunicación serviles. Llega el momento de la regeneración.

Es el momento de la regeneración política en España, inmersa en la corrupción

Tras el espantoso accidente de tren de Santiago de Compostela hemos podido comprobar la verdadera Marca España. Cuando ocurre un hecho relevante, es cuando se muestra la verdadera naturaleza de cada uno. Y en esta ocasión, lo que hemos visto ha sido muy evidente. Por un lado, los medios de comunicación. Solo hay una palabra para definir su actuación: Lamentable. Todos han mostrado fotos, vídeos y audios que no aportaban nada al público salvo morbo. Auténticos carroñeros. Y por si fuera poco, casi todos han intentado arrimar el ascua a su sardina política. Lo más gracioso, sin duda, ha sido ver que todos los tertulianos son expertos en trazados y seguridad ferroviaria. Ha sido una actuación repugnante.

 

Los políticos, como siempre. Intentando sacar rédito a un acontecimiento, en este caso, a una tragedia. No es de extrañar. Es lo único que saben hacer. Si fueran tan puntuales en acudir a los lugares de las desgracias con la misma presteza que a los partidos de fútbol, quizá pensara otra cosa de ellos... Es inevitable no comentar el comunicado de condolencias de Rajoy, en el que han utilizado un chapucero corta y pega incluyendo su dolor por un terremoto ¡¡en China!! ¿De verdad que nadie de todo el organigrama se había leído la nota de prensa? Lo más lamentable es que no es la primera vez que ocurre. La chapuza es memorable. Finalmente, está la gente, los ciudadanos. Su comportamiento ha sido ejemplar. Han mostrado una vez más su solidaridad, prestándose siempre a ayudar a los heridos y a hacer cuanto estaba en su mano. Las colas para realizar donaciones de sangre han sido increíbles. Gracias a todos.

 

En conclusión: Esta es la Marca España. Un pueblo magnífico, con unos valores increíbles dirigido por algunos políticos sinvergüenzas y arropados por ciertos medios de comunicación serviles. Si a esto le sumamos la corruptela jurídica tenemos todos los elementos de la ecuación. Los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial están (parcialmente) corruptos, y el cuarto poder, la prensa, es esclava. Buenas noticias entonces. Ya hemos localizado el problema. A partir de ahora, tenemos la solución al alcance de la mano. Es el momento de la regeneración política.

 

Piensen. Sean buenos.

 

Es el momento de la regeneración política en España, inmersa en la corrupción