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MUNDIARIO

El mal uso del stand up comedy

Un subgénero escénico de moda pero que le abre las puertas a los mediocres con ínfulas.

El mal uso del stand up comedy
Micrófono. / freestocks-photos. / Pixabay
Micrófono. / freestocks-photos. / Pixabay

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Pepe Pelayo

Pepe Pelayo

El autor, PEPE PELAYO, colabora en MUNDIARIO. Es escritor, comediante y estudioso de la teoría y la aplicación del humor cubano-chileno. Se le encuentra en www.pepepelayo.com @mundiario

Comenzaré con el humor ¿Es un arte? Hay dudas. Pero de lo que sí estoy seguro es de que es “parásito”; es decir, solo puede existir dentro de otro arte o medio de comunicación. El humor se manifiesta en el teatro, el cine, la TV, la radio, la música, la danza, la literatura, la plástica, etcétera. Se expresa con un lenguaje propio, pero obligatoriamente utilizando el lenguaje de otra expresión.

Partiendo de la base de lo anterior, pasemos al análisis central de este texto.

En estos tiempos, con dolor he observado que el uso de los lenguajes artísticos se han simplificado. El arte popular (quizás populista para muchos), se ha sobrevalorado y lo han tomado como bandera ideológica los mediocres, oportunistas e ignorantes, por supuesto. En esa cuerda podemos ver lo que ha pasado con la música, como es el caso del reguetón, por ejemplo. Donde ya no hacen falta músicos interpretando, ya que con una maquinita se produce el ritmo monótono y metálico, se crea una melodía ligera y se le coloca una letra no solo sin poesía, si no vulgar, grosera “para vender más”. ¿Es malo reflejar lo que piensan los jóvenes sin mucha educación y cultura? No, por supuesto. Pero como crear reguetón se hace más fácil que “inventar” cualquier otro género verdaderamente con elaboración y calidad artística, los mediocres tienen más posibilidad de “colarse” en el mercado con la camiseta puesta de "popular", de “barrio”, etcétera.

Pero no solo sucede eso en la música. También pasa en las artes visuales. Es el caso de los grafitis, otro “arte popular”, sobrevalorado. Claro que hay grafitis que son obras maestras. No trato aquí de los buenos creadores. El caso es que al ser más fácil que te aprueben una chapucería tomada como arte, los mediocres se lanzan a llenar todo el mobiliario urbano de garabatos, con un spray.

Pues lo mismo ocurre en el teatro. Conocemos de grandes comediantes que hacen maravillas dentro del stand up comedy, así que no me referiré a ellos. El asunto es que al practicar el stand up comedy, uno no tiene que dominar tanto ni el lenguaje actoral, ni el teatral, ni siquiera el dramatúrgico. Ahí es donde los mediocres invaden la escena. Con una idea creada o robada se atreven a escribirla como si fueran libretistas y se atreven a pararse ante un público a decir lo que escribieron, como si contaran una anécdota en su casa. ¿Por qué se atreven? Porque saben que tocando temas “políticamente correctos” para ciertos sectores ideológicos, enseguida recibirán apoyo mediático (incluyendo los malos periodistas que no son críticos, ni siquiera saben de arte y también se atreven a opinar).

Y los mediocres al ver que es fácil hacer stand up comedy, se convierten en seudocomediantes. Entonces se creen muy graciosos, cómicos geniales; pero peor, se creen profundos con sus contenidos oportunistas y contingentes y creen que están por encima del Bien y el Mal; se creen dioses y profetas que hay que seguir, porque lo que dicen es la absoluta verdad, se muestran como los más inteligentes, los más osados, los rompedores de esquemas, los enemigos de lo establecido. Son capaces de afirmar que estos son los tiempos de ese humor, ya que el humor solo puede ser -y tiene que ser-, crítico, agresivo, ácido y ojalá humillante. Y algo increíble: debe venir envuelto en vulgaridades, groserías y malas palabras “imitando el habla popular”, porque también saben que al utilizar esos recursos tienen asegurada la risa y la ovación. Pero no a causa del humor, sino por otras razones.

¿La culpa es del formato stand up comedy? Por supuesto que no. Ya mencioné que hay grandes comediantes en ese género. Pero no hay dudas que dentro de las artes escénicas, donde se enmarca, es –como mencioné-, el que menos necesita de recursos teatrales, actorales y dramatúrgicos.

¿Por qué hay una "explosión demográfica" de practicantes del stand up comedy en la actualidad? Porque hay un público que en estos últimos tiempos se han vuelto seguidores de esos mediocres artistas. Un razón es la que dije, la manipulación del concepto “popular” y estos tiempos de “democratización masiva” y avances tecnológicos como Internet y sus temibles redes sociales, que deberían ser elementos positivos, obviamente; sin embargo, lo que predomina es la otra cara, la negativa, por desgracia.

Solo me resta hacer aquí una exhortación aquí a que si les gusta el stand up comedy, perfecto. Pero averigüen primero qué van a consumir, porque pueden encontrarse con presentaciones buenas, incluyendo excelentes y las presentaciones que son mayoría: la mediocridad a pulso. @mundiario