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MUNDIARIO

La lucha por la igualdad de la mujer no es exclusiva ni patrimonio de nadie

Superado el 8M podemos afirmar que la historia de mujeres pioneras en luchar por la igualdad no es patrimonio de partido alguno, con excepciones  más liberales que de izquierdas.

La lucha por la igualdad de la mujer no es exclusiva ni patrimonio de nadie
Ciudadanas el 8M. / RRSS
Ciudadanas el 8M. / RRSS

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Raúl Saavedra

Raúl Saavedra

El autor, RAÚL SAAVEDRA, fue colaborador de MUNDIARIO. Ingeniero industrial por la ETSIIM. @mundiario

Podríamos empezar la historia del feminismo con Hipatia que llegó a ser directora del Museo de Alejandría en un mundo de hombres y que, siendo pagana, fue violada y asesinada por fanáticos cristianos (monjes integristas), o Juana de Arco que jugó a ser hombre y conducir un ejército para acabar sus días en la hoguera. Son muchas las mujeres que lucharon por la igualdad de derechos para la mujer mucho antes de surgir el concepto de progresismo  o izquierda,  pero para apoyarnos en algo más cercano podemos citar a  Emilia Pardo Bazán, famosa escritora educada por su padre en el liberalismo y que luchó por los derechos como mujer y aunque abrió puertas no logró abrirlas todas pese a lo cual fue la primera presidenta de la sección de literatura del Ateneo de Madrid y, aunque no pudo entrar en la universidad por estar vetado para las mujeres, fue nombrada catedrática por la Universidad Central de Madrid donde sufrió boicot del resto de profesores y alumnos que se negaban a ir a sus clase. Conviene decir que era ferviente católica y feminista.

Otro ejemplo transcendental en tiempos recientes es el de Clara Campoamor, una luchadora incansable por el derecho al voto femenino y que en 1931 se enfrenta a Victoria Kent en plena construcción de la proclamada II Repúblca porque la izquierda no quería que votasen las mujeres por temer que su voto fuese conservador. De hecho Clara Campoamor dejaba muy claro que no era fascista ni comunista, que era liberal y demócrata y eso daba miedo a los revolucionarios que habrían de alzarse en 1934 y durante la guerra, y también a los del 36. Victoria Kent fue una gran diputada por el Partido Radical Social pero no quería dar a las mujeres derechos que eran de hombres. 

Al grito de "sin  mujeres no es democracia", surgió en Inglaterra el movimiento de las sufragistas que había de extenderse por el mundo entre mujeres de clase media de ideas próximas al liberalismo, y que daría lugar en Estados Unidos a la segunda oleada sufragista, también de movimientos liberales. Su reivindicación fue lograda en parte después de la Primera Guerra Mundial en Inglaterra y poco a poco en todos los demás países, pero el movimiento feminista no reividicaba solo el derecho a votar y a ser elegido sino que comprendía otros muchos puntos que se han ido logrando hasta tiempos recientes y no en todos los países porque aunque hoy España es considerado uno de los cuatro mejores lugares para nacer una mujer, quedan muchos países donde la mujer no tiene igualdad de derechos y ni siquiera en España la igualdad es de hecho. Ya lo es entre los millones de funcionarios, las empresarias, las grandes empresas y los autónomos pero aún quedan reductos reaccios al cambio. Algunas de las diferencias las corregirá el tiempo y hasta es posible que las tornas se cambien y terminemos en un matriarcado como al origen de la humanidad según decía Engels.

La realidad es que hace 45 años en la Escuela de Ingenieros Industriales había tres mujeres (el 1%) pese a que nada les impedía matricularse pero se iban a carreras de letras donde en algunas facultades eran el 80%. Hoy parece que el Politécnico ya alcanza el 30% en matriculación de mujeres y con tendencia al alza. Esto es lo que provoca que en los Consejos de las grandes empresas, casi todos gente muy mayor, sean mayoritariamente hombres que estudiaron carreras técnicas o económicas mientras que en las profesiones sanitarias o derivadas del derecho sean mayoritariamente mujeres además de que están ganando casi todas las oposiciones a jueces y otros cargos con lo que es posible que los hombres acaben pidiendo la cuota de paridad en esos cargos. Hay que tener en cuenta que la cuota de incorporación de la mujer al trabajo era del 13% y ahora es del 47%, por lo que evidentemente hoy hay más hombres en puestos directivos pero es de esperar que eso también cambie a corto y medio plazo. No parece que hoy el hombre sea el impedimento para el avance profesional de la mujer, de hecho en los paises nórdicos ya la tercera parte de las familias son madres solteras y no tienen inconvenientes porque, así como aquí hay guarderías en Carrefour, por ejemplo, en otros países las hay hasta en el propio edificio de viviendas. Esto de la ayuda a la familia sí es donde tenemos un gran retraso.

Queda algun rechazo en ciertas capas de la sociedad donde se materializa una discriminación de hecho pese a la igualdad de derechos. Hay hombres machistas que se resisten al cambio. Pese a que España también está entre los países con menos violencia de machista, sigue existiendo porque casi un 30% proviene de gente de otras culturas y otra parte son hombres que maltratan o matan a su pareja o expareja y luego se suicidan. Es evidente que a estos les da lo mismo que la pena se doble por lo que la atención debería centrarse en proteger a las mujeres amenazadas controlando a los amenazadores o recluyéndolos  Fácil no será porque no lo ha logrado ni un solo país, pero hay que seguir avanzando. 

Lo que da mucha pena  es que algo que es un problema social, de la sociedad en su conjunto, no se resuelva o se mitigue por consenso. El uso político y electoral del 8M ha causado rubor a mucha gente. Ese afirmar que el feminismo es patrimonio de la izquierda o que  la derecha no puede defender los derechos de la mujer es un desconocimiento total de la historia. Hemos visto gobernar a mujeres en Gran Bretaña, Alemania, Argentina y hasta en la India, pero no hemos vista jamás a una mujer en cualquier país comunista, de la órbita de la URSS, Corea, China, Cuba o cualquier otro aunque sea en la Venezuela chavista. No se resuelven los problemas con escraches en las sedes de Ciudadanos ¿se han leído las diez propuestas que hacen?, a mi me parecen lo más sensato que he visto pero aunque haya ideas mejores a discutir, no se arreglan las cosas con descalificaciones o con cuerpos desnudos con pintadas. Cuando alguien someta a aprobación una ley que perjudique o discrimine a la mujer entonces será la hora de ocupar la calle. Utilizar falsos argumentos para buscar votos es obsceno y de eso ha habido mucho este año.