Las lluvias disparan las reservas de los embalses en Cataluña

El pantano de Sau el 11 de marzo de 2025. / RR SS.
La reciente borrasca Jana y las precipitaciones de esta semana han elevado un 40% el agua embalsada en las cuencas internas, la mayor subida desde 2020.

Las lluvias del pasado fin de semana, impulsadas por la borrasca Jana, y las precipitaciones acumuladas en los últimos días han supuesto un respiro para la crisis hídrica en Cataluña. Los embalses de las cuencas internas han visto aumentar sus reservas del 31,3% al 43,5% en apenas siete días, lo que supone una subida de 12 puntos porcentuales y un incremento del 40% del agua embalsada. Se trata del crecimiento más pronunciado desde el temporal Gloria de 2020, según datos de la Generalitat.

La situación contrasta con la de hace un año, cuando la comunidad autónoma registraba su nivel más bajo en más de un siglo, con embalses al 15% de su capacidad. En aquel momento, el Govern se vio obligado a declarar la fase de emergencia y aplicar severas restricciones al consumo doméstico, industrial y agrícola. Incluso se estudió la posibilidad de importar agua en barcos para garantizar el abastecimiento de Barcelona. Hoy, el panorama es radicalmente distinto: las ruinas de Sant Romà de Sau, sumergidas desde la construcción del pantano en 1963 y expuestas por la sequía, han vuelto a quedar cubiertas por el agua.

Entre los embalses más beneficiados está el de Sau, que ha pasado de un 7,3% a un 31,7% en una semana. Susqueda, el mayor de las cuencas internas, ha subido del 38,1% al 41,4%, mientras que La Baells supera ya su media de la última década con un 72,6%. En la comarca del Alt Empordà, el embalse de Darnius-Boadella ha duplicado su capacidad del 16% al 35%, aunque la emergencia sigue activa en los 35 municipios que dependen de él.

¿Se acerca el fin de las medidas?

A pesar de la mejora en las reservas, el Govern mantiene restricciones en 542 municipios, aunque en la mayoría de los casos son leves, como la limitación del riego en determinadas franjas horarias. En Barcelona, donde rige la alerta por sequía desde hace dos años y medio, la recuperación de los embalses podría suponer el fin de estas medidas en pocas semanas.

Mientras tanto, en el resto de la península, el temporal ha dado paso a una tregua antes de la llegada de una nueva borrasca el lunes. La disminución de las lluvias ha permitido reducir el caudal de varios ríos y minimizar el riesgo de desbordamientos, especialmente en Andalucía, Castilla y León y Castilla-La Mancha. Aunque en algunas zonas persisten niveles elevados, la situación parece estabilizarse antes de un nuevo episodio de precipitaciones. @mundiario