Little St. James: la isla privada y centro de operaciones de Epstein
En el centro de uno de los casos más oscuros vinculados a Jeffrey Epstein, el convicto pedófilo que se suicidó antes de enfrentar un juicio por tráfico sexual de menores, se encuentra Little St. James, una pequeña isla privada comprada al territorio de las Islas Vírgenes de EE UU, en el extremo oriental del Caribe. La isla, apodada como la “isla de la pedofilia”, era propiedad de Epstein desde 1998 y se ha convertido en el foco de investigaciones que revelan sus actividades ilegales.
Little St. James tiene apenas unos 230 metros cuadrados, está ubicada a escasos tres kilómetros de la costa de St. Thomas, una de las tres principales islas del territorio estadounidense, al este de las Antillas Mayores y muy cerca de Puerto Rico. El lugar fue adquirido en 1998 por tan solo unos ocho millones de dólares, que más tarde sería el centro de operaciones de una oscura red de pedofilia.
Epstein, acusado de crear una red para el tráfico sexual de menores, trabajo forzado y abuso infantil, utilizaba Little St. James para llevar a niñas menores de edad entre 2001 y 2018. La fiscal general de las Islas Vírgenes de EE UU, Denise N. George, alegó durante su investigación que Epstein empleaba una flota de aviones, helicópteros y embarcaciones para transportar a las víctimas a la isla, donde eran sometidas a servidumbre sexual, actos sexuales y trabajos forzados.
La demanda detalla que las víctimas, niñas de 12 a 17 años, eran mantenidas cautivas en la isla, y los registros de vuelo indican que estas prácticas continuaron hasta 2019. Para llegar en el avión privado de Epstein, el ‘Lolita Express’, transportaba a las chicas, al magnate y a sus invitados que incluían otros empresarios, celebridades, artistas, cineastas, políticos, aristócratas, modelos y más. Pero la isla también era muy frecuentada por las embarcaciones de Epstein, especialmente su ferry de 200 asientos usado para trasladar a sus invitados, y presuntamente a sus víctimas también.
Las extrañas estructuras en Little St. James
La isla es una incógnita, se sabe que el edificio principal fue diseñado por Edward Tuttle Jr., un reconocido arquitecto y diseñador de interiores británico especializado en complejos turísticos y resorts. Pero también hay otras estructuras en el interior de la isla que han llamado la atención, como un pequeño templo del cual se desconoce su función.
Por su fachada, aparenta una estructura religiosa. La teoría podría cobrar sentido ya que la familia de Epstein es de origen judío, por lo que en el pasado se había especulado que quizás quería tener su propia sinagoga en la isla, pero nunca se ha confirmado. Se desconoce a ciencia cierta qué podría contener la estancia, que tiene un aspecto singular, misterioso y extraño para un templo convencional.
Virginia Giuffre, una de las víctimas que ha cobrado especial relevancia al ser la primera que demandó por lo civil a Ghislaine Maxwell, la examante de Epstein y antigua socia en los negocios y en la red de tráfico sexual, y cuyos documentos del caso están siendo desclasificados por primera vez tras la decisión de la corte en Manhattan, bautizó la isla Little St. James como la “isla de la orgía porque eso es lo que sucedió allí. Eso es lo que esa isla significaba para mí”, en una entrevista con la BBC.
La isla también contaba con una multitud de empleados que iban y venían durante los casi 20 años que duraron las actividades ilegales de Epstein, que aseguraron que tenían contratos con cláusulas de confidencialidad que prohibían que pudieran dar la voz de alarma o romper el voto de silencio si se enteraban de lo que les ocurría a las niñas, de lo que sea que pudieran llegar a presenciar o a quién pudieran reconocer. Los trabajadores, además, tenían estrictas órdenes de no acercarse a la villa en la que presuntamente estaban cautivas las jóvenes.
En mayo de 2023 las islas de Epstein fueron vendidas por 60 millones de dólares a un grupo inversor, liderado por el multimillonario Stephen Deckoff, quien actualmente planifica la creación de un resort de lujo.
Las víctimas de Epstein intentaban escapar
Algunas víctimas intentaron escapar, pero Epstein y su equipo las localizaron, amenazándolas físicamente para evitar que denunciaran. La primera, una adolescente de 15 años, intentó huir nadando hacia la isla vecina de Great Saint James hasta llegar a la capital del territorio, Saint Thomas, pero fue localizada y le retuvieron el pasaporte para mantenerla cautiva.
Otra joven traficada había intentado escapar de la isla también, pero Epstein y su grupo de búsqueda se encontraron, la devolvieron a la casa en la que la mantenían cautiva, la amenazaron con sujetarla físicamente y hacerle daño si no cooperaba con la red. Además, según informes de la entonces fiscal general de las Islas Vírgenes estadounidenses, Denise George, en 2016 Epstein compró la isla vecina de Great Saint Thomas. Ambas islas privadas con sus residencias y propiedades estaban valoradas en unos 86 millones de dólares, de acuerdo con una petición presentada al patrimonio de Epstein por parte de la oficina de la letrada.
La denuncia contiene 22 cargos, incluyendo violación agravada, abuso y negligencia infantil, trata de personas y prostitución. Contradiciendo los alegatos de los abogados de Epstein, la investigación revela que sus acciones ilegales persistieron después de su declaración de culpabilidad en 2008 por prostitución en Florida.
Jeffrey Epstein falleció en prisión en agosto pasado, pero las revelaciones sobre sus actividades en Little St. James continúan arrojando luz sobre este caso macabro y sus conexiones con figuras de alto perfil. @mundiario