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La Justicia estadounidense vuelve a fallar a favor de Trump y su estricta política migratoria

Ahora será mucho más fácil para el mandatario vincular y condicionar la aprobación del permiso de residencia al nivel de ingresos de los inmigrantes.
La Justicia estadounidense vuelve a fallar a favor de Trump y su estricta política migratoria
La Corte Suprema de Justicia, ubicada en Washington DC, EE UU.
La Corte Suprema de Justicia, ubicada en Washington DC, EE UU.

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Ricardo Serrano

Ricardo Serrano

El autor, RICARDO SERRANO, colaborador de MUNDIARIO, es un periodista especializado en política y economía con experiencia en diversos periódicos de Venezuela y un portal web de Argentina.

Estados Unidos refuerza cada vez más su candado en las puertas de un país superpotencia que se rehúsa a recibir más inmigrantes que no sean considerados o percibidos por la administración Trump como productivos para la nación. Es por ello que este martes, la Corte Suprema de EE UU ha eliminado el obstáculo que se interponía en el plan del presidente Donald Trump de denegar el permiso de residencia ('green card') a aquellos inmigrantes que lleguen a ser vistos en algún momento como una "carga económica" para el Estado.

De esta forma, el mandatario norteamericano ya no tiene trabas jurídicas que se le pongan en el camino para negar las solicitudes y demandas sociales que los inmigrantes hacen ante las instancias competentes a fin de ser atendidos, tales como: asistencia médica, ayudas para vivienda o ayudas para la alimentación.

Con esa especie de 'by-pass' jurídico que ha hecho la Corte Suprema, de corte conservador y alineada con Trump, el jefe de la Casa Blanca no se verá obligado a ejecutar programas sociales o políticas de subsidios directos a la población migrante en condiciones socioeconómicas de vulnerabilidad y cercanas a la pobreza o ya dentro del umbral.

Además, con la sentencia, la norma que hará más difícil obtener la residencia a solicitantes con menos recursos entra en vigor en todo el país. Esto implica que ahora la aprobación de la residencia estadounidense estará estrechamente vinculada al nivel de ingresos que tenga el solicitante, lo cual denota una política de clara segmentación socioeconómica con fines proteccionistas aplicada por Trump. Igual que en otro caso similar el mes pasado, los magistrados conservadores se han impuesto por cinco votos a cuatro.

El viernes por la noche, horas después de conocerse el fallo, la juez progresista Sonia Sotomayor publicó un duro voto particular, en el que denuncia que "la Administración Trump recurre con demasiada frecuencia al Supremo, alegando situaciones de emergencia, para desbloquear políticas controvertidas". Esta declaración no supone un revés administrativo y jurídico para Trump, pero si un revés político al evidenciarse el claro descontento, aunque sea minoritario, que existe en la Corte Suprema de Justicia debido a la política migratoria agresiva y aislacionista que se dictamina desde Washington hacia la población de inmigrantes provenientes, en su gran mayoría, de América Latina.

La magistrada también acusó a sus compañeros los jueces conservadores de la más alta instancia judicial de "alinearse con demasiada facilidad con un Gobierno que muestra impaciencia".

Hasta ahora, el Congreso no se ha pronunciado al respecto, al menos en su Cámara Baja, dominada por los demócratas, pero este nuevo proyecto nacionalista de Trump podría representar un nuevo contexto en el que EE UU estaría cerrando progresivamente sus puertas a los gruesos flujos migratorios que, a pesar de su intención de erigir el famoso muro en la frontera sur con México, no cesan de agolparse en la línea divisoria entre ambas naciones. @mundiario