Buscar

MUNDIARIO

La excúpula de Pescanova se sienta por primera vez en el banquillo por prácticas comerciales irregulares

El lunes empezó el juicio a la excúpula de Pescanova por encubrir unas pérdidas de 200 millones de euros y la defensa del expresidente de la compañía está pidiendo que se suspenda el juicio.

La excúpula de Pescanova se sienta por primera vez en el banquillo por prácticas comerciales irregulares
Manuel Fernández de Sousa, expresidente de Pescanova.
Manuel Fernández de Sousa, expresidente de Pescanova.

Firma

Alba Barreiro Núñez

Alba Barreiro Núñez

La autora, ALBA BARREIRO, es graduada profesional de Música. Colabora en MUNDIARIO y estudia el Grado de Comunicación Audiovisual en la Universidade da Coruña (UDC). @mundiario

La defensa del expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, ha pedido que se suspenda el juicio, pero la fiscalía considera a Fernández de Sousa como el cabecilla del encubrimiento del resultado negativo de las cuentas. Aun así, la defensa insiste en que los bancos que le hicieron préstamos a la compañía se beneficiaron por los intereses que cobraron durante esos años y que, si los bancos no resultan acusados por estafa, Fernández de Sousa tampoco debería estar acusado.

Este lunes, la excúpula de Pescanova se sentó por primera vez en el banquillo por las prácticas comerciales irregulares que realizaron entre 2009 y 2012. Estas prácticas consistieron en hacer pasar en sus informes unas pérdidas de 222 millones de euros por un resultado de 15,4 millones. Este es un juicio de más de 30 sesiones, por lo que no se espera un veredicto hasta marzo de 2020.

Entre 2009 y 2012, los directivos enviaron a la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) informes con sus resultados falsificados y estos, no solo eran cifras en positivo, sino que además eran cifras con tendencia ascendente.

La fiscalía sostiene que el motivo de este encubrimiento residía en que, si sacaban los verdaderos datos a la luz, perderían gran parte de sus accionistas y, con ellos, una gran fuente de financiación externa. La consecuencia del falseamiento ha sido que 9000 accionistas se han visto arruinados y los exdirectivos se enfrentan a penas de cárcel de más de 10 años y a multas millonarias, eso sí, 7 años después de que Pescanova se fuese a la quiebra. @mundiario