La jueza rechaza la petición de cautelares del investigado por la sumisión química

Oficina de Kìron, franquicia de Tecnocasa. / RR SS.
El investigado hizo esa solicitud porque, según declaró ante la policía de Zaragoza el 25 de julio a las 12 de la mañana, desde que María —nombre ficticio— interpuso la denuncia, han ido “sucediendo hechos” en los que “podría estar involucrada” ella y su compañero de trabajo.

La jueza del juzgado de Instrucción número 3 de Santander ha rechazado la petición de medidas cautelares presentada por el investigado en el caso de sumisión química y agresión sexual durante la convención de Tecnocasa en Santander, ocurrida el pasado junio. El investigado, que solicitó estas medidas contra la víctima y su compañero de trabajo, recibió la negativa de la magistrada este jueves, quien argumentó que "la petición no puede prosperar por obvias razones procesales" al ser él mismo el investigado en la causa.

El acusado, un empleado de la franquicia Kìron de Tecnocasa en Zaragoza, intentó establecer una orden de alejamiento contra la víctima y su compañero de trabajo, alegando que desde la denuncia interpuesta por la víctima, identificada como María para proteger su identidad, ha sido objeto de acoso por parte de ambos. Sin embargo, la jueza subrayó en su resolución que, si fuera cierto que el investigado está sufriendo acoso, debería presentar una denuncia formal y seguir el procedimiento adecuado para solicitar tales medidas, lo cual no ha hecho hasta el momento.

Declaraciones de la víctima

Este intento de contrarrestar la medida impuesta por la misma jueza, que había ordenado al presunto agresor mantenerse a una distancia mínima de 200 metros de la víctima y prohibir cualquier tipo de comunicación con ella, llega en un contexto donde el acusado tiene antecedentes por malos tratos en el ámbito familiar.

El próximo paso en el proceso penal serán las declaraciones de la víctima, el investigado, tres trabajadores del hotel donde ocurrieron los hechos y tres testigos, programadas para el 11 de septiembre a través de videoconferencia.

Además del proceso penal, la víctima ha iniciado un procedimiento civil tras ser despedida al día siguiente de contarle lo sucedido a su jefe. Esto ha suscitado la intervención de la Inspección de Trabajo, a instancias de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, quien pidió que se investigue el despido.

La inspección ya ha tomado declaración tanto a la víctima como a su compañero de trabajo, también despedido tras apoyar a la denunciante. @mundiario