Jorge Ignacio Palma niega haber matado a Marta Calvo: “Solo quería pasar un buen rato”

Jorge Ignacio Palma en juicio por el crimen de Marta Calvo. / Mundiario
Jorge Ignacio Palma en juicio por el crimen de Marta Calvo. / Mundiario

“Hice algo terrible y lo admito”, dijo el acusado de la muerte de tres mujeres y de haber agredido a otras ocho jóvenes, que aseguró haber contemplado quitarse la vida.

Jorge Ignacio Palma niega haber matado a Marta Calvo: “Solo quería pasar un buen rato”

Jorge Ignacio Palma, el presunto asesino de Marta Calvo, de Arliene Ramos y de Lady Marcela Vargas y que supuestamente agredió sexualmente a otras ocho mujeres, ha nuevamente a estar bajo la lupa, después de que pasara este miércoles a comparecer y responder a los interrogatorios en el juicio que desde hace varias semanas lleva a cabo en su contra.

Se trata del momento clave de este macrojuicio, en el que, tras escuchar las declaraciones de supervivientes, testigos y funcionarios de todas las especialidades que estuvieron involucradas en el caso, ahora toca prestarle atención a lo que tiene que decir el imputado. Mas no ha dicho gran cosa, ha negado cualquier vinculación con la muerte de Marta, pese a haber admitido que se deshizo del cuerpo, sosteniendo la misma versión que dio al entregarse a la Guardia Civil en 2019.

El acusado ha negado tener algo que ver con la muerte de Marta, o la de cualquier otra mujer, así como ha rechazado tajantemente haber cometido las agresiones sexuales y el modus operandi que han señalado las víctimas. Respecto a eso, ha dicho, que en el juicio se han dicho imprecisiones con la intención de tergiversar los hechos.

Su comparecencia estuvo programada para este martes, pero ha tenido que ser pospuesta. Finalmente, hoy, ha contestado las preguntas de su abogada y las del jurado, tras negarse rotundamente a responder a los interrogatorios de los abogados de las acusaciones particulares, que piden prisión permanente revisable. Por su parte, Fiscalía pide 130 años de cárcel por 11 delitos de abuso sexual, homicidio y contra la salud pública; la abogada de Palma pide que sea absuelto.   

“Hice algo terrible y lo admito”

Palma ha admitido haber contratado servicios sexuales por varias horas, por ser el día de su cumpleaños. Estuvo con Marta, a quien pasó a buscar en su coche, y la llevó a su casa en Manuel, Valencia, donde estuvieron hasta la mañana siguiente. Después de varias horas juntos, Marta le habría pedido parar porque no se sentía bien.

“Cuando me desperté, la llamo, pero no se despierta. Subo la persiana, le veo un gesto extraño, la muevo y noto tacto extraño. Le tomo el pulso y no lo encuentro. No respiraba y se me viene el mundo encima”, ha dicho. Cuando fue interrogado acerca de por qué no había llamado a Emergencias, el acusado admitió haber temido por sus antecedentes de drogas, su nacionalidad colombiana y el hecho contratar servicios sexuales, atenuantes que le pudieran hacer parecer culpable, según él.

El procesado ha sostenido la misma versión que cuenta desde su detención en diciembre de 2021, que se fue a acostar y encontró a una mujer desnuda sin vida a su lado en la cama tras haber tenido un encuentro sexual pactado con una “fiesta banca”. También aseguró que sí la descuartizó, por temor a que su madre, quien supuestamente le visitaría en la tarde, encontrara el cadáver de Marta.

Respecto al desmembramiento de la joven, lo decidió así porque “qué más daba, si iba a suicidarme”. “Hice algo terrible y lo admito”, ha dicho el acusado. Se ha justificado diciendo que su casa no tenía garaje y que sus vecinos se podían enterar de todo. Por ello emprendió rumbo a un par de pueblos cercanos, donde depositó los restos de Marta en varios contenedores de basura, pero ninguno ha sido hallado.

¿Dónde está el cuerpo de Marta Calvo?

Los investigadores y peritos que han declarado en el caso no están de acuerdo con la versión de Palma. Una de las principales incógnitas ha sido que, pese a que Marta llevaría pocas horas muerta, ¿cómo llegó Palma a descuartizar su cuerpo sin dejar el suelo hecho un desastre?

Su abogada se ha encargado de preguntarle cómo limpio todo. Su respuesta fue: “compré lejía, amoniaco, fregona, escoba y demás. Lo tiré después. Tras una primera limpieza, noto que en el desagüe quedaban ciertas cosas, y por eso compro también desatascador”. Pero para los criminalistas esta versión no concuerda, una escena tan dantesca como un desmembramiento debería dejar como mínimo un rastro, en cambio, en su casa no se halló absolutamente ningún indicio de que hubiera ocurrido tal cosa.

Una de las preguntas del jurado ha sido por qué tiró los restos de la víctima en contenedores de diferentes localidades. “En Alzira fue porque nadie me conocía, y luego salí a la autovía y el primer pueblo que me encontré fue Silla", ha asegurado.

Palma reconoce su modus operandi, a medias

Por otra parte, ha rechazado contundentemente las acusaciones de las supervivientes, que relatan que al mantener encuentros sexuales concertados con Palma, este les introducía rocas de cocaína de alta pureza en el interior de sus genitales, sin consentimiento y muchas veces sin que se dieran cuenta.  “Jamás. No tiene sentido. ¿Para qué voy a poner ahí la droga?”, ha declarado.

Si bien ha estado de acuerdo en que concertó varias de sus citas en línea, por sitios web o aplicaciones, aseguró que era bastante frecuente que hiciera eso y que se paseara por los pisos de prostitución. “He ido en todo el abanico de horarios porque funcionan las 24 horas”, y en un 40% de esos servicios, ha admitido que solicitaba la fiesta blanca que “no he descubierto yo, existe desde hace décadas”.

“Fiesta blanca es que yo llevo droga para consumirla yo y la chica no se escandaliza. La chica te procura la droga cuando se te acaba. Si le gusta, también ella consume. Yo consumía droga y ellas también”, aseguró, negando en cualquier momento que las más de 11 víctimas en el macrojuicio hubieran sido sus víctimas, acusando a varias de las supervivientes de “tergiversar” lo que ocurrió las noches de cada encuentro.

“Solo quería pasar un buen rato”

“Pensé en suicidarme. Solo quería pasar un buen rato” ha dicho al reconocer haber estado en su habitación con una chica fallecida sobre su cama. Tras fugarse habría estado refugiándose en varios puntos de la comarca La Safor, El presunto asesino admitió no tener permiso de residencia ni de trabajo en España, pero que a pesar de ello ganaba unos 900 euros mensuales en la hostelería, recogiendo fruta en el campo y pintando casas.

El dinero le rendía porque “era muy ordenado y ahorraba”. Tras 21 días en los que supuestamente se debatió entre suicidarse o no, decide entregarse a la Guardia Civil. “Si yo no había quitado la vida a nadie, ¿por qué iba a quitarme la mía? No saben lo que he sufrido estos dos años y medio. Sé que hay muchas personas que sufren, pero yo también soy un ser humano”, ha dicho.

Cuando los miembros del jurado le han ofrecido la posibilidad de dar la ubicación exacta de dónde se encontraría el cuerpo de Marta, ha respondido “no tengo ánimo de martirio Si quisiera disfrazar los hechos hubiera contado otra cosa. Conté lo que ocurrió. Tengo que hacer justicia. Ojalá hubiese hecho otra cosa”. @mundiario

Jorge Ignacio Palma niega haber matado a Marta Calvo: “Solo quería pasar un buen rato”
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