Italia aprueba el polémico testamento biológico, un escrito para evitar vivir

Suicidio asistido. / RR SS.

La ley ha sido aprobada por una nación que aún mantiene fuertes vínculos con el Vaticano y permite que los pacientes dejen por escrito su decisión de mantenerse vivos artificialmente o si desean morir en caso de que se presente un imprevisto en algún proceso médico.

El Senada italiano ha aprobado una ley que permite que sus ciudadanos tomen una importante decisión: vivir por medio de máquinas o morir. El testamento biológico es un escrito en donde los pacientes dejarán constancia de su decisión final y atrae la polémica porque históricamente, Italia es un país fuertemente influenciado por la Iglesia Católica, pero esta no se ha opuesto a la nueva ley que permite tomar un decisión muy polémica.

En los últimos años se ha hablado mucho sobre el suicidio asistido y las decisiones que toman esas personas que deben vivir por medio de tratamientos como la alimentación y la hidratación artificiales. Estas personas deciden irse a lugares como Suiza para poder dejar el sufrimiento atrás y morir de una forma bastante tranquila sin mucho dolor. El problema con la nueva ley italiana, es que la muerte no llegará de forma tranquila, porque en vez de optar la sedación profunda terminal o la eutanasia activa, el Senado aprobó la posibilidad de que estas personas mueran al no recibir tratamientos para mantenerse con vida en su estado vegetativo.

La decisión de los pacientes estará sujeta a un conjunto de documentos en donde señalará cuáles son los tratamientos que querrá recibir mientras esté en ese estado, es decir, si no desea ser alimentado o recibir los nutrientes, su cuerpo irá muriendo poco a poco. Con este movimiento, Italia sortea el camino para no hablar directamente del suicidio asistido o la eutanasia, recordemos que este siempre ha sido un tema complicado para la nación y sus traros con el Vaticano, un caso recordado fue el de Eluana Englaro, una mujer de 37 años que permaneció durante 17 años en estado vegetativo y que cuando fue desconectada despertó la furia de la Iglesia y de varias partes de la política italiana.

Sobre esto, el Papa Francisco ha dicho que “vemos bien, de hecho, que suspender el uso de medios desproporcionados equivale a evitar el sufrimiento. Una acción que tiene un significado ético completamente distinto de la eutanasia”, pero aclara que “es moralmente lícito renunciar a los medios terapéuticos o suspenderlos cuando su misión no concuerda con un criterio ético y humanístico de la proporcionalidad de la cura”.

Todo esto viene repercutiendo en la nación debido al mencionado caso de Englaro y más recientemente el de DJ Fabo, un joven de 37 años que quedó ciego y tetrapléjico tras sufrir un accidente automovilístico, y que pidió varias veces al Gobierno el permiso para morir en su nación por medio del suicidio asistido, cuestión que le fue negada una y otra vez, así que decidió irse hasta Suiza para tener acceso al servicio. @mundiario