La inteligencia artificial amerita una gobernanza basada en los derechos humanos

La inteligencia artificial amerita una gobernanza basada en los derechos humanos. / Unsplash.

Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, destaca la paradoja del progreso tecnológico y advierte sobre los riesgos para las garantías fundamentales de las personas.

A pocos días de cumplir el 75 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el alto comisionado de la ONU para el resguardo de esos derechos, Volker Türk, manifestó su preocupación sobre el papel transformador de las tecnologías digitales en la configuración de las sociedades y su influencia en la política global.

En un discurso pronunciado este jueves en la Cumbre sobre Inteligencia Artificial Generativa y Derechos Humanos, Türk destacó la paradoja del progreso tecnológico, señalando que, si bien las tecnologías digitales tienen el potencial de revolucionar la forma en que vivimos y abordamos desafíos complejos, también aumentan los riesgos de socavar la dignidad y los derechos humanos. El impacto de la inteligencia artificial generativa en campos como la discriminación, la participación política, las libertades civiles y el acceso a servicios públicos fue resaltado como motivo de preocupación.

El representante de la ONU subrayó la necesidad de integrar los derechos humanos en todo el ciclo de vida de las tecnologías de inteligencia artificial. Instó a un esfuerzo conjunto entre gobiernos y corporaciones para establecer marcos eficaces de gestión de riesgos y barreras operativas.

En este sentido, Türk hizo hincapié en la importancia de la gobernanza de la inteligencia artificial basada en los derechos humanos, promoviendo la conducta empresarial responsable y la rendición de cuentas por los daños causados por estas tecnologías. Admitió que las iniciativas políticas actuales son inconsistentes y a menudo carecen del énfasis adecuado en los derechos humanos, lo que podría resultar en un marco regulatorio fragmentado.

Alineación de los marcos regulatorios

El alto comisionado instó a los líderes a proteger a las personas de los abusos contra los derechos humanos derivados de la inteligencia artificial, exigiendo la alineación de los marcos regulatorios con las obligaciones establecidas en las leyes de derechos humanos. En cuanto a las empresas, destacó la responsabilidad de garantizar que sus algoritmos y modelos de negocio respeten los derechos humanos, especialmente en las decisiones comerciales y de diseño que afectan a poblaciones de mayor riesgo.

Volker Türk abogó por un remedio efectivo para las víctimas de abusos causados por la inteligencia artificial, instando a las empresas de tecnología a reconocer su responsabilidad y contribuir a sistemas de reparación efectivos. Subrayó el deber fundamental de los Estados de garantizar la reparación de los daños a los derechos humanos, incluso mediante la imposición de medidas adecuadas a las empresas.

En conclusión, Türk llamó a un enfoque global y colaborativo, donde Estados, corporaciones, sociedad civil y ciudadanos se unan para garantizar que la inteligencia artificial sirva a los mejores intereses de la humanidad. Hizo hincapié en la necesidad de un diálogo y acción basados en la sabiduría colectiva, orientados por marcos éticos establecidos, con el objetivo de crear un mundo donde la tecnología promueva la dignidad y los derechos humanos para todos. @mundiario