El incendio de Smokehouse Creek ya es el mayor de la historia de Texas

Incendio de Smokehouse Creek en el condado de Roberts, Texas. / RR SS.
Incendio de Smokehouse Creek en el condado de Roberts, Texas. / RR SS.
La superficie quemada supera las 435.000 hectáreas y las llamas han obligado a evacuar una decena de pueblos.
El incendio de Smokehouse Creek ya es el mayor de la historia de Texas

El voraz incendio desatado en el área de Smokehouse Creek ha marcado un hito trágico en la historia del Estado de Texas, al convertirse en el incendio más extenso jamás registrado en la región. Según datos proporcionados este jueves por los servicios forestales, el fuego ha devorado una superficie de 1,075 millones de acres, lo que equivale a más de 435.000 hectáreas.

Esta devastadora catástrofe, que se ha extendido tanto en Texas como en la vecina Oklahoma, ha causado estragos principalmente en el norte de Texas, en la región del Panhandle, caracterizada por una baja densidad de población.

Desde su inicio, el incendio ha dejado un rastro de destrucción, calcinando pastizales, ranchos, viviendas y vehículos a su paso. Su magnitud es tal que supera con creces al peor incendio registrado previamente en Texas, el de East Amarillo en marzo de 2006, que consumió 907.000 acres y cobró la vida de 13 personas. Hasta el momento, se ha confirmado una víctima mortal, una anciana de 83 años identificada como Joyce Blankenship, residente en la localidad de Stinnett.

A pesar de la magnitud del desastre, las autoridades aún no han evaluado completamente los daños, lo que sugiere la posibilidad de encontrar víctimas adicionales. La temporada de incendios en Texas, que va de enero a mayo, es conocida por su alta peligrosidad debido a la sequedad de los pastizales tras el invierno, los fuertes vientos y, en este año particular, temperaturas inusualmente altas.

Bajas temperaturas

Este jueves ha llegado un rayo de esperanza con las condiciones meteorológicas. La caída de nieve en la zona y el descenso de las temperaturas han contribuido a frenar la expansión descontrolada del incendio, que se desencadenó el lunes por causas aún desconocidas. Según informes de los servicios forestales, varios focos ígneos se han ido conectando entre sí, propagando las llamas a una velocidad alarmante debido a la orografía plana y la abundante vegetación.

La situación ha obligado a ordenar evacuaciones en una decena de localidades, mientras que en numerosos distritos escolares se han suspendido las clases. Además, se estima que decenas de miles de cabezas de ganado han perecido en los ranchos de la zona afectada, agravando aún más las pérdidas.

Ante esta emergencia sin precedentes, el gobernador de Texas, Greg Abbott, ha activado la División de Gestión de Emergencias del estado para desplegar recursos adicionales y garantizar la seguridad de los habitantes afectados. Abbott ha emitido una declaración de desastre que abarca 60 condados, mientras que la Administración federal ha brindado su apoyo a las autoridades estatales tanto de Texas como de Oklahoma. @mundiario

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