El impacto del asesinato de tres mujeres quemadas vivas sacude a Argentina

Protestas contra la homofobia. / @Solanopo.
Protestas contra la homofobia. / @Solanopo.
Las víctimas, todas lesbianas, fueron atacadas con un cóctel molotov, dejando solo a una sobreviviente.
El impacto del asesinato de tres mujeres quemadas vivas sacude a Argentina

El fatídico suceso ocurrió en la madrugada del 6 de mayo, cuando un hombre arrojó una botella incendiaria a la habitación 14 del hotel, donde residían cuatro mujeres. Pamela Cobbas, de 52 años, perdió la vida horas después del ataque, mientras su pareja, Mercedes Roxana Figueroa, murió el miércoles tras luchar por su vida durante dos días. Andrea Amarante, de 42 años, falleció el domingo tras una semana de agonía. Sofía Castro Riglos, de 49 años y pareja de Amarante, es la única superviviente y actualmente se encuentra hospitalizada, fuera de peligro.

La protesta que tuvo lugar frente a la plaza Colombia de Buenos Aires reunió a más de 200 personas, coreando consignas que denunciaban el crimen de odio y exigían justicia para las víctimas. El ataque, perpetrado por motivos homofóbicos según denuncias, ha sacudido a la comunidad LGBTI+ del país.

La movilización, convocada por el colectivo Asamblea de Lesbianas de Barracas, fue escenario de un emotivo reclamo de justicia. Las víctimas, identificadas como mujeres lesbianas y de escasos recursos, fueron recordadas con mensajes de dolor y solidaridad.

El crimen, calificado como "lesbicidio" por los manifestantes, pone de manifiesto la violencia estructural que enfrenta la comunidad LGBTI+. Según denuncias, las mujeres vivían en condiciones precarias en el hotel, compartiendo una habitación sin baño por un costo mensual reducido. Esta situación agrava el contexto de vulnerabilidad en el que se encontraban.

El principal sospechoso del ataque, identificado como Justo Fernando Barrientos, de 67 años, fue detenido tras un intento de suicidio. Actualmente está bajo custodia policial mientras se lleva a cabo la investigación. Las autoridades buscan determinar si el crimen constituye un delito de odio y si el acusado es plenamente responsable de sus acciones.

Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han instado a la justicia a investigar el caso con perspectiva de género y a garantizar la protección de las personas LGBTI+ contra la violencia y la discriminación. Además, han destacado la importancia de desafiar los discursos de odio que perpetúan la violencia contra este colectivo.

El Gobierno argentino ha sido instado a abordar el crimen con seriedad y a reconocer su naturaleza discriminatoria. Sin embargo, las declaraciones del portavoz presidencial, Manuel Adorni, han generado controversia al minimizar el carácter homofóbico del ataque. Esta postura ha sido criticada por figuras políticas y sociales que exigen un enfoque más contundente frente al crimen de odio.

El trágico suceso ha despertado una vez más la preocupación sobre la violencia contra las personas LGBTI+ en Argentina. Según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+, el país ha sido escenario de un aumento alarmante de crímenes motivados por la orientación sexual o la identidad de género de las víctimas. La lucha por la justicia y la igualdad continúa en medio del dolor y la indignación. @mundiario

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