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El IES Tháder se compromete con "Escribe una carta, cambia una vida"

Alumnos y profesores trabajan en la campaña de Amnistía Internacional ·"Escribe una carta, cambia una vida" en favor de los derechos humanos.

El IES Tháder se compromete con "Escribe una carta, cambia una vida"
Alumnos y profesores del IES Tháder. / Activa Orihuela
Alumnos y profesores del IES Tháder. / Activa Orihuela

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Manuel García Pérez

Manuel García Pérez

El autor, MANUEL GARCÍA PÉREZ, es doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Murcia y licenciado en Antropología por la UNED. Premio Nacional Fin de Carrera, fue coordinador del área de Sociedad y Cultura de MUNDIARIO, donde actualmente es columnista y crítico literario. Docente, investigador y escritor de narrativa juvenil, su última obra es el poemario Luz de los escombros. @mundiario

Un año más la comunidad educativa del IES Tháder, de Orihuela, en Alicante, se suma a la campaña promovida por Amnistía Internacional “Escribe una carta, cambia una vida”. Como otros muchos centros de España, esta iniciativa aporta una nueva visión de los problemas sociales fuera de nuestras fronteras que, en muchas ocasiones, los medios de comunicación silencian.

Se trata de una acción en la que, a lo largo del mes de diciembre y enero, y como colofón a la conmemoración del 68 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se propone un maratón de envío de cartas solidarias pidiendo el respeto por los derechos humanos. De esta manera se trabajan en el aula contenidos filosóficos y otros referentes a la Ética que posibilitan un mayor conocimiento de la falta de libertades y derechos que todavía están presentes en muchas sociedades.

En esta ocasión el alumnado del IES Tháder ha enviado 214 cartas relacionadas con casos como el de Annie (una niña albina de Malawi que, como tantas otras personas nacidas con albinismo, está permanentemente en riesgo de secuestro o asesinato) o como el de Edward Snowden, exiliado en Rusia desde hace más de tres años por revelar el uso ilegítimo que hacen los gobiernos de nuestras comunicaciones privadas.

Las cartas se dirigen también a otras 10 personas víctimas de tortura, presos de conciencia, personas condenadas a muerte o que han sido objeto de otras violaciones de los derechos humanos, mostrando solidaridad y apoyo. Por otra parte, también se escribe a las autoridades y responsables políticos mostrando la preocupación por esos casos concretos y solicitando su pronta liberación. Una forma de reivindicar, en definitiva, y de replantear la equidad y la justicia en la toma de decisiones que afectan directamente a la libertad individual del sujeto y que la Declaración de Derechos Humanos y tribunales internacionales deberían garantizar. @mundiario